Iglesia chilena
El presidente de la Conferencia Episcopal chilena, Santiago Silva (centro), durante la comparecencia en la que la Iglesia chilena pidió perdón por los casos de abusos sexuales cometidos por décadas por el cura Fernando Karadima. MARIO RUIZ / EFE

Un total de 14 sacerdotes de la diócesis de la ciudad chilena de Rancagua, vecina a Santiago, fueron suspendidos por la Iglesia católica por estar presuntamente involucrados en delitos de abuso sexual.

En un comunicado, la diócesis informó de su decisión después de la difusión de un reportaje del Canal13 de Chile, que dio cuenta de abusos sexuales y conductas impropias por parte de un grupo de prelados de esa ciudad, situada a 90 kilómetros al sur de Santiago. Todos ellos pertenecerían, según la investigación periodística, a una cofradía llamada "La Familia".

Entre las determinaciones anunciadas se señaló que se han adoptado "medidas tanto pastorales como judiciales". El comunicado advierte, sin embargo, de que por el momento no se cuenta con antecedentes de que las acciones de los sacerdotes suspendidos sean constitutivas de delitos desde el punto de vista jurídico. "Por ello se está cotejando toda la información que se posee y las medidas pastorales que se adoptan tendrán relación a ello", subraya.

Este martes, la Iglesia chilena reiteró su perdón a la ciudadanía por los casos de abusos sexuales cometidos por décadas por el cura Fernando Karadima, tras haber puesto los cargos de 34 obispos a disposición del papa Francisco en un reciente viaje a Roma.

"Una vez más pedimos perdón. Comprendo que muchos no den crédito al perdón que pedimos y dolor que expresamos. No recuperaremos la confianza de un día para otro", afirmó en una rueda de prensa el presidente de la Conferencia Episcopal, Santiago Silva.

Silva se disculpó a nombre de la comunidad eclesiástica por los abusos sexuales en contra de niños y jóvenes cometidos por el párroco Karadima, y "rogó" que estos delitos sean denunciados a la Justicia.