El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, este lunes en Ferraz.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. EFE

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, advirtió este lunes al president de la Generalitat, Quim Torra, de que el artículo 155 no se levantará en Cataluña mientras no se nombre un Govern válidamente constituido. Y toda vez que el juez Llarena ha dejado claro que los encarcelados y fugados "no pueden ejercer", argumentó Sánchez, continuará la intervención del autogobierno catalán.

En una rueda de prensa en Ferraz, en el día en que se cumple un año desde que ganara las primarias socialistas que le devolvieron la Secretaría General de su partido, Sánchez afirmó que el mecanismo que contempla para responder al desafío independentista es el 155. "No hay más que eso", comentó. Preguntado sobre cómo sería ese 155, y sobre si puede mantenerse con Torra como president, replicó que "todas las opciones" estarán sobre la mesa.

A preguntas de los periodistas, el líder del PSOE subrayó la idea de que "quien prolonga el 155 es el señor Torra", porque la ley de Gobierno de la Generalitat de Cataluña "exige que para que haya un Gobierno efectivo en Cataluña", que es el escenario en que se levantará el 155, se produzca "el nombramiento de todos los consellers de ese nuevo Govern". "Y eso, ahora mismo, no se da", zanjó Sánchez.

Reforma contra los dirigentes que discriminen

Por lo demás, los socialistas propusieron este lunes una nueva reforma legal para hacer frente al independentismo de corte "supremacista". Tras proponer una reforma del delito de rebelión y la obligatoriedad de jurar la Constitución en las tomas de posesión, la dirección del PSOE aprobó este lunes una resolución en la que señala que "deberían hacerse las modificaciones normativas adecuadas para agravar el reproche jurídico" hacia los políticos que expresen "ideas xenófobas, racistas o etnicistas", especialmente "si van acompañadas después de acciones discriminatorias".

Sánchez, que acusó a Torra de ser un "racista al frente de la Generalitat" y tan "ultraconservador" como Vox, precisó que en ningún caso se castigarían las simples declaraciones, porque los socialistas respetan la "libertad de expresión", sino que se "supervisarían las acciones" para "garantizar" que los cargos públicos no incurren en ningún tipo de "discriminación" hacia los ciudadanos a los que gobiernan.

El texto elaborado por la dirección socialista [ver en PDF] invita además al resto de fuerzas políticas "democráticas" a sumarse al "combate contra el supremacismo, el resentimiento y la xenofobia", así como contra los "delitos de odio, que solo generan enfrentamiento y violencia, y a trabajar por la convivencia, la concordia y el respeto mutuo", y carga contra Torra por su carácter "supremacista, xenófobo y cultural" y su "desprecio hacia los españoles, los inmigrantes, los socialistas o los catalanes castellano-parlantes".

De hecho, el PSOE considera que "si todos nos tomáramos en serio" valores "fundamentales" como la igualdad y la dignidad, "imprescindibles para vivir en paz y libertad", el señor Torra "estaría inhabilitado políticamente para presidir una honorable institución como la Generalitat de Cataluña". Los socialistas presentarán una enmienda a su Ley de Igualdad de trato y no discriminación que se tramita en el Congreso donde se pedirá "agravar" la sanción administrativa a los cargos públicos que ejerzan discriminación. "Por primera vez en la historia tenemos a un racista al frente de la Generalitat".

Sánchez, finalmente, aprovechó su comparecencia para lanzar sendos mensajes a Unidos Podemos y Ciudadanos, partidos a los que reclamó que "asuman su condición de partidos de Estado". Al partido naranja y a su líder, Albert Rivera, los acusó de "padecer la vieja enfermedad de la derecha: la aznaridad", consistente en "utilizar la confrontación territorial para ganar votos fuera de Cataluña", lo que conduce a la "desafección y la confrontación territorial". A Unidos Podemos, por su parte, le pidió que renuncie a la defensa del derecho a la autodeterminación y admita que fue un error echar al PSC del Gobierno del Ayuntamiento de Barcelona.