Pablo Iglesias
Pablo Iglesias, en 'El Hormiguero'. YOUTUBE

Las principales críticas que ha recibido Pablo Iglesias tras desvelarse la compra de un chalé en Galapagar a medias con su pareja, Irene Montero, están relacionadas con la falta de coherencia de esta compra con muchas de las frases que el secretario general de Podemos ha pronunciado desde su entrada en política. Hay numerosos ejemplos:

En el año 2012, en Twitter, Iglesias criticó que el entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, se comprara una casa valorada (curiosamente) en 600.000 euros: "Que la política económica la dirija un millonario es como entregar a un pirómano el Ministerio de Medio Ambiente".

En 2015, en una entrevista en Jot Down, decía que "yo querría una sede en un edificio en un barrio popular, donde hubiera bares de viejos, un parque cerca donde jugaran los niños, poder aparcar... Pero las urgencias por abrir una oficina después de las elecciones europeas nos llevaron aquí, porque era muy barato", en referencia a la ubicación de la sede del partido.

También en 2015, Ana Rosa Quintana pasó 24 horas con Pablo Iglesias. En aquella ocasión, el líder de Podemos decía: "A mí me parece más peligroso, Ana Rosa, el rollo de aislar a alguien, porque entonces no saben lo que pasa fuera. Este rollo de los políticos que viven en Somosaguas, que viven en chalés, que no saben lo que es coger el transporte público (...)".

En 2013, Iglesias tuvo un encontronazo con Eduardo Inda en LaSexta. El periodista le recordaba sus orígenes burgueses, e Iglesias respondía: "Vivo en el Puente de Vallecas, en la Colonia Fontarrón y gano menos de mil euros al mes".

En 2015, siendo entrevistado en el programa El Hormiguero, Pablo Motos preguntó a su tocayo si se trasladaría a la Moncloa si ganaba las elecciones. La respuesta de Iglesias: "Yo preferiría seguir viviendo en mi casa, en Vallecas, pero tampoco plantearía ningún problema a nadie. Pero si puedo elegir, perfiero seguir viviendo en mi barrio".