Meghan Markle
Meghan Markle, prometida del príncipe Harry, durante un acto oficial. GTRES

La familia de Meghan Markle se está conviertiendo en un dolor de cabeza para Buckingham y en una bendición para los periodistas del corazón. Y si mamá Ragland ha aprendido a optar por un perfil discreto en la mediática relación de su hija con el príncipe Harry, no ha pasado lo mismo con el patriarca, el sobrino que cultiva cannabis y los hermanastros de la actriz.

El diario Telegraph revelaba que otros miembros del extenso "clan Markle" han llegado a Londres, "aunque no han sido invitados a la boda real". Tracey Dooley, ex esposa del hermanastro de Meghan, y sus dos hijos, Tyler y Thomas han puesto las patitas en la capital inglesa. Ya en el mes de abril, Dooley , que tiene un blog dedicado a la boda real, publicó un post en el que se quejaba de que no había sido invitada.

Según TMZ, Meghan tiene otro frente: su hermanastra Samantha Grant, de 53 años, con quien "no tiene ninguna relación". Sin embargo, Grant, que se autodenomina actriz y modelo, ya hizo comentarios poco halagadoras sobre Meghan y anunció la publicación de unas memorias en las que promete desvelar aspectos turbios de la vida de la futura princesa.

Siguiente cabo suelto con el que ni siquiera se contaba como parte de la boda real de este sábado: el brillante pasado en Hollywood como director de fotografía de Thomas Markle y un presente en Rosarito, un remoto pueblo mexicano en el que vive desde hace años.

Aunque Markle, desde que se hizo oficial su noviazgo con Harry, se ha saltado un poco a la torera el protocolo real (ropa con transparencias, firmado autógrafos, abrazos efusivos...) no podía eludir la norma de que el padre de la novia siempre es el que la lleva al altar. Así, que a la exactriz le tocó descolgar el teléfono e invitarlo a pesar de todo.

Parecía que Thomas había sentado la cabeza y que se terminaban las declaraciones fuera de lugar. Lo demostraban unas imágenes suyas que acaparaban portadas: en un cibercafé, mirando absorto fotos de su hija junto a su futuro yerno, documentándose sobre los monumentos emblemáticos de Londres, probándose un chaqué para la boda.... feliz de formar parte del día más importante en la vida de su hija (y de uno de los eventos más esperados del año).

Demasido perfecto y el DailyMail estaba al acecho para destapar la increíble metamorfosis de Thomas. El tabloide publicó fotos y vídeos en los que el padre de Meghan negociaba con una agencia cómo serían los robados que se iban a difundir y por los que se le habrían pagado una cifra con cinco ceros.

Con la duda sobre si el señor Markle iba al evento, el palacio de Kensington, en nombre de Meghan, mandaba un comunicado este jueves en el que hacía alusión a los problemas de salud de Thomas Markle para justificar su ausencia en un día tan señalado.

El ataque al corazón de Thomas era la manera con la que la casa real británica salía al paso del escándalo (otro más) en el que estaba inmersa Meghan.  Ahora, le toca al príncipe de Gales, Carlos, asumir el rol de 'padre de la novia' y acompañar a su futura nuera a la capilla.