Michal Maaya
La portavoz adjunta del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Michal Maaya, entrevistada por RTÉ. RTÉ

La portavoz adjunta de la oficina de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Michal Maayan, ha levantado polémica al responder crudamente a las preguntas de un reportero sobre por qué el ejército de Israel usa munición real contra los manifestantes palestinos cerca de sus fronteras.

Richard Downes, reportero de la televisión pública de Irlanda, RTÉ, entrevistaba a la portavoz y le preguntaba "¿por qué las fuerzas israelíes estaban disparando a matar a los manifestantes en la frontera de Gaza?".

"Bueno, no podemos meter a toda esa gente en la cárcel", respondía Maayan, antes de matizar que "estamos hablando de cientos de personas atacando nuestras defensas" y de corregirse asegurando que "le puedo asegurar de que nuestro ejército no dispara a matar, sino que lo hace para disuadirles, para que dejen de avanzar".

Las cifras de muertos varían según la fuente, aunque podrían acercarse a los 60 fallecidos. "Estas personas, alrededor de una docena o más si no me equivoco, eran terroristas conocidos. No pretendemos matar a nadie, pero tenemos que defender nuestras fronteras", se excusaba a continuación la portavoz.

El Ministerio de Exteriores de Israel apoyaba esta tesis poco más tarde, asegurando que "Israel está protegiendo a sus ciudadanos de miles de violentos alborotadores de Gaza, que han estado tratando de romper la valla y cruzar a Israel, con el objetivo de matar o secuestrar a israelíes".

Los palestinos de la franja de Gaza, un estrecho territorio palestino cercado por Israel, están protestando con la quema de neumáticos y el lanzamiento de piedras hacia la frontera israelí por la decisión de EE UU de mover su embajada de Tel Aviv, donde están la práctica totalidad de las embajadas del resto de países, a Jerusalén, una ciudad en disputa con Palestina, lo que despertó las iras de los palestinos.

Para Israel, la mayoría de los muertos son miembros del grupo armado islamista Hamás, al que consideran terrorista. Sin embargo, los testimonios recogen a la vez decenas de muertes de civiles, incluída una bebé de ocho meses, asfixiada por los gases lacrimógenos lanzados por Israel y que se encontraba en la zona de conflicto porque hasta allí la llevó su tío, de once años de edad, bajo cuyo cuidado la había dejado su madre, según la familia.