Israel
Banderas de Israel y EE UU. ATEF SAFADI / EFE

Estados Unidos inaugura este lunes su nueva embajada en Jerusalén con casi toda la comunidad internacional en contra y a pesar del monumental enfado palestino. Además, el presidente Donald  Trump ha hecho coincidir este gesto, anunciado el pasado mes de diciembre, con el 70 aniversario de Israel. La ciudad está sitiada por la Policía y los enfrentamientos en Gaza y Cisjordania no se han hecho esperar.

Una decisión inaudita

Trump decidió el pasado mes de diciembre reconocer a Jerusalén como capital de Israel y trasladar allí su embajada. ¿Sus argumentos? Que en 1995 el Congreso de EE UU ya había tomado esa misma decisión, pero ningún presidente (ni Clinton, ni Bush hijo ni Obama) la quiso llevar a cabo. Estados Unidos será el primer país en tener su representación diplomática ante Israel en Jerusalén desde 2006, después de una retirada masiva por petición de la ONU en 1980.

¿Qué pasó en 1980?

Que se logró un consenso internacional. El parlamento israelí aprobó una ley que declaraba la total soberanía del país en Jerusalén, incluida la parte Este ocupada desde 1967 —en la Guerra de los Seis Días, cuando estaba en manos jordanas—, la que tiene la Ciudad Vieja y los lugares sagrados. También se hizo con parte del Sinaí egipcio y de los Altos del Golán sirios, Gaza y Cisjordania.

Israel proclamó unilateralmente a la ciudad como su "capital eterna". Naciones Unidas, que defiende la creación de un Estado palestino y que había marcado hasta el momento el camino del proceso de paz, aprobó una resolución que quitaba validez jurídica a la decisión e instó a los países a retirar sus embajadas de Jesusalén.

Los palestinos, por su parte, siempre han reivindicado que Jerusalén Este debería ser la capital de su futuro Estado. En las décadas de los 80 y los 90, una primera Intifada, que levantó a los palestinos contra la ocupación militar, los Acuerdos de Paz de Oslo de 1994 y una segunda Intifada volvieron a arrojar luces y sombras al encaje de Israel en el mapa de Oriente Medio.

¿Qué quiere Trump?

Está convencido de que esta decisión "moverá la pelota hacia adelante" en el proceso de paz, en palabras de la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley. El presidente de EE UU ha manifestado varias veces que le encantaría lograr un acuerdo de paz; y, de paso, ganar el Nobel.

Y está decidido: el pasado diciembre, EE UU usó por primera vez desde 2011 su veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para bloquear una resolución respaldada por todos los demás países (14) en contra de su decisión. Trump ha contentado a los votantes que considera su base, entre los cuales se incluye una gran mayoría de cristianos evangélicos, y a grandes donantes judíos.

Le seguirán más países

Al menos Guatemala, Paraguay, Rumanía, República Checa y puede que Honduras seguirán el ejemplo de Estados Unidos. Por el contrario, la jefa de la diplomacia europea, Federica Moguerini, ya ha dejado claro ninguno de los miembros de la Unión Europea lo hará. En los años 70 llegó a haber en Jerusalén hasta 16 embajadas, doce de países latinoamericanos, tres de africanos y una europea (Holanda).

La opinión de cada actor

De 86 embajadores y encargados de negocios invitados a la ceremonia de inauguración de la embajada, solo 40 han confirmado su asistencia. Entre ellos están los europeos Rumanía y República Checa.

  • ONU. El secretario general de la ONU, António Guterres, opina que "no hay alternativa a la solución de dos Estados. No hay plan B".
  • UE. Ha dicho que "sus Estados miembros seguirán respetando el consenso internacional sobre Jerusalén", así como la resolución 478 del Consejo de Seguridad de la ONU de 1980. Y se ha mostrado preocupada por las "repercusiones que esto puede tener en las perspectivas de paz".
  • Israel. El primer ministro de Israel, Benjamín Nentanyahu, ha animado al resto de países a seguir los pasos de la Casa Blanca "porque es lo correcto y porque sirve para avanzar en la paz". "Jerusalén es la capital del pueblo judío "desde hace 3.000 años" y "lo seguirá siendo eternamente", recalcó.
  • Irán. Ha condenado el traslado de la embajada y ha advertido de que está medida solo reforzará "la determinación de la nación palestina oprimida para resistir la ocupación" de Israel. Este país encabeza el llamado "Eje de resistencia" contra Israel, integrado también por Siria y por grupos como el libanés Hezbolá y el palestino Hamás.
  • Palestina. El primer ministro palestino, Rami Hamdala, ha condenado el traslado y ha asegurado que el nacimiento del Estado judío "llevó a la creación de un sistema entero de opresión, culminando en la ocupación militar actual" de su "tierra". Por su parte, el presidente Mahmud Abás dice que la decisión de Trump viola "todos los acuerdos internacionales".
  • Liga Árabe. Considera "ilegal" el reaslado y ha anunciado una reunión extraordinaria. Para la OLP, la decisión de EE UU "destruye cualquier oportunidad para la solución de los dos estados".
  • Hezbolá y Hamás. El movimiento islamista palestino Hamás —que controla la Franja de Gaza desde 2007— aseguró en diciembre que la decisión estadounidense "no cambia el estatus religioso, legal y administrativo" de Jesrusalén y llamó a un nuevo levantamiento contra Israel. El líder del partido-milicia libanés Hezbolá, Hasán Nasralá, respaldó una nueva 'intifada'.