Estropajo de cocina
Estropajo de cocina en un fregadero. FEDE13 / PIXABAY

La bestia negra de las tareas domésticas parece que es lavar los platos y es una de las causas que empuja hacia el abismo a una relación sentimental. Una investigación realizada por el Council of Contemporary Families (CCF), un organismo estadounidense que monitoriza las dinámicas familiares, recoge que limpiar los platos sucios genera "más discordia en las parejas heterosexuales".

Pero, ¿por qué lavar los platos genera tanto problema? Un sociólogo de la Universidad de Utah, Dan Carlson, explica que es una tarea "repugnante, sobre todo, cuando la vajilla se acumula en el fregadero con restos de comida". A eso, hay que añadirle que si hay niños en la casa "los residuos de leche dejarán mal olor después de unas horas".

Además, a diferencia de otros quehaceres domésticos, es una labor "desagradable que tradicionalmente está reservada a las mujeres y que ni siquiera recibe elogios", continúa el profesor.

¿Cuál es la consecuencia? Según Carlson, "las mujeres se ven a sí mismas relegadas a realizar tareas que no son deseables lo que puede generar resentimiento e insatisfacción".

El estudio reseña que las parejas que dividen las tareas del hogar tienen una mejor convivencia. No solo eso: compartir la responsabilidad del lavado de los platos es la "fuente de mayor satisfacción para las mujeres con respecto al resto de tareas".

De acuerdo con el CCF, cuando uno de los dos miembros de la pareja termina por hacerse cargo por sí solo de una labor doméstica, aumenta la posibilidad de que tenga un efecto perjudicial en la relación.