Peñón de Gaztelugatxe
El peñón de Gaztelugatxe, escogido como la primera Maravilla de España entre más de 80.000 votos. GTRES

Uno de los escenarios de Juego de Tronos en nuestro país, más concretamente en Bizkaia, y el que fuera el refugio de Daenerys en la serie, podría dejar de ser gratis. Hablamos de San Juan de Gaztelugatxe, un islote con 241 escaleras talladas en piedra que te llevan hasta una ermita con las vistas más espectaculares de todo el País Vasco y que ha aumentado sus visitas gracias a la serie de fantasía medieval.

Situado a tan solo 35 kilómetros de Bilbao, es Patrimonio Histórico, el segundo enclave más visitado de Bizkaia por detrás del Museo Guggenheim y recibe millones de visitantes cada año. Solo el pasado mes de agosto subieron hasta su ermita 142.000 personas. Por ello, Rocadragón —como se le conoce en Juego de Tronos— es, para los responsables de la Diputación vizcaína, un chollo turístico, que al mismo tiempo quieren proteger.

Están decididos a acabar con el descontrol de sus visitas que ponen en riesgo el enclave natural. Como ya ocurrió con otros sitios históricos de nuestro país y muy frecuentados como la playa de Las Catedrales (Lugo), la institución foral está estudiando diferentes sistemas de acceso de visitantes a Gaztelugatxe. Uno de ellos sería el control por entradas (ticketing) y otro, y más polémico, el de poner precio a dicha entrada (pricing).

Esto está contemplado dentro de un paquete que contiene 85 medidas que la Diputación de Bizkaia todavía tiene que consensuar durante los próximos dos meses con el Gobierno vasco, los Ayuntamientos de Bermeo y Bakio, la Diócesis o algunas asociaciones de la comarca. El objetivo es conformar un "modelo de gobernanza compartida" que definirá el plan a seguir y también las fuentes de financiación.

Por el momento, no se ha especificado si habrá un aforo máximo para visitar el refugio de Daenerys, ni el precio de las entradas, aunque sí apuntaron la posibilidad de habilitar un sistema de reservas online. "Hay muchas variaciones", admite el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria. Pero la última palabra la tendrá ese patronato que se va a conformar.

En todo caso, la clave de este método es "ayudar a controlar el acceso porque no debemos olvidar que la visita tiene que ser adecuada, y no lo es si hay colas, y provocar el menor daño posible en el medioambiente", sostiene la diputada de Sostenibilidad y Medio Natural, Elena Unzueta.

Consulta aquí más noticias de Vizcaya.