Explosión en Texas
Los agentes inspeccionan la zona cercana al domicilio del presunto autor de las explosiones en Austin (Texas). EFE

El principal sospechoso de los ataques con explosivos de los últimos días en Austin (Estados Unidos), Mark Anthony Conditt, dejó una confesión grabada en un vídeo antes de morir, según informaron este jueves las autoridades locales.

El jefe de la Policía de Austin, Brian Manley, dijo en rueda de prensa que Conditt no hizo alusión "en ningún momento" del vídeo a motivaciones de odio o terrorismo.

Bajo el punto de vista del atacante, las bombas serían "el grito que un joven debe hacer para afrontar los retos de un hombre en la vida".

En el vídeo, que dura unos 25 minutos y que Conditt grabó este miércoles por la noche, también proporcionaría detalles sobre cómo elaboró "siete bombas" con un mismo mecanismo, así como las diferencias entre cada una de ellas.

Manley lanzó un mensaje tranquilizador al explicar que las siete bombas de las que habla Conditt están localizadas: cinco estallaron, provocando la muerte de dos personas; una fue interceptada antes de explotar y con la última se quitó la vida la madrugada pasada.

Por su parte, el gobernador de Texas, Greg Abbott, presente en la conferencia de prensa, quiso ensalzar la labor de las autoridades policiales que "evitaron que el número de víctimas fuera a mayores con su excelente trabajo".

Abbott trasladó sus condolencias a las familias afectadas y se refirió a Conditt como "una persona con muchos problemas personales".

Agentes federales encontraron varios explosivos caseros y los componentes necesarios para fabricar bombas en el domicilio, en el que residía el atacante en serie, en la localidad de Pflugerville, un suburbio de Austin.

Alto grado de sofisticación

El agente especial de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), Fred Milanowski, aseguró, según medios locales, que los componentes encontrados en la vivienda son los mismos que se emplearon "en todas las bombas en Austin desde principios de marzo".

Uno de los factores que más desconcertó a las autoridades durante la investigación fue el grado de sofisticación de los artefactos, por lo que Milanowski dijo que seguirán buscando pruebas para averiguar cómo aprendió Conditt a fabricar las bombas.

Este jueves la familia del sospechoso publicó un comunicado, difundido por la CNN, en el que declaraban estar "devastados y destrozados por la noticia".

La pasada madrugada, Conditt hizo explotar un artefacto en el interior de su vehículo al verse acorralado por la Policía en el área de Round Rock, cercana a su domicilio en el norte de la capital texana.

Tras su muerte, Austin trata de recobrar la calma ante una situación de incertidumbre que costó la vida de dos personas y dejó media docena de heridos.