La borrasca Gisele
Un hombre trata de cerrar su paraguas volteado por el fuerte viento en Vigo. Salvador Sas / EFE

La borrasca atlántica Gisele se retira de las costas peninsulares aunque su radio de influencia mantiene en alerta a siete comunidades por lluvia, nieve, oleaje y por rachas de viento que alcanzarán los 85/90 kilómetros por hora, informa la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en su página web.

Galicia tiene activado el aviso naranja, lo que significa riesgo importante, por olas entre los cinco y los seis metros en el litoral de A Coruña y Pontevedra, y alerta amarilla, es decir riesgo, en el resto de provincias por lluvias, nevadas o rachas de viento de entre 85 y 90 kilómetros por hora.

Castilla y León continúa con alerta amarilla por nieve en las provincias de Burgos, León, Palencia y Zamora en áreas de la Ibérica, Cordillera Cantábrica y Sanabria en cotas por encima de los 1.000 metros. Burgos y Soria están con aviso amarillo por fuertes rachas de viento.

La Rioja, Asturias, Murcia, Islas Baleares y la provincia de Almería tienen activado el aviso amarillo por fenómenos costeros adversos o por rachas máximas de viento.

Gisele se aleja de España dejando a su paso caídas de árboles y vallas publicitarias, cortes eléctricos y destrozos en edificios.

En Galicia, la comunidad más afectada, el 112 registró este miércoles unas 300 incidencias. El suceso más grave provocó que una joven resultara herida leve. La chica se lastimó una pierna y un brazo al caerle una persiana que se desprendió por el viento en Vigo, donde el transporte marítimo quedó suspendido. Un vuelo con destino a A Coruña procedente de Madrid tuvo que ser desviado al aeropuerto de Santiago también por el viento.

En Badajoz, los parques de la ciudad permanecieron cerrados por "cuestiones climatológicas" y "por seguridad" ante las rachas de viento.