Obras de la futura L10 de Metrovalencia
Estado de la plataforma de la futura línea 10 del metro de València en la avenida Amado Granell, donde discurre en superficie hacia la Ciudad de las Ciencias. 20MNUTOS.ES

El proyecto con el que Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) va a retomar las obras de la paralizada línea 10 (antes conocida como T-2), que comunicará la céntrica calle Alicante con el Oceanogràfic y posteriormente con Nazaret, incluye planes de futuro más ambiciosos para la red de metro de València.

Tal y como figura en el pliego de condiciones técnicas de licitación, publicadas a principios de marzo, el alcance de los trabajos a los que podrán optar las empresas interesadas no solo se refiere a los estudios previos de movilidad, demanda y la redacción de los proyectos constructivos de la L10, sino que también recoge un tercer bloque centrado en anteproyectos de ampliación de la red de FGV en València más a largo plazo.

Este apartado detalla los itinerarios propuestos. En primer lugar, cita la extensión de la que se denominará línea 11 hasta el Hospital La Fe, en el barrio de Malilla. También alude a una posible conexión ferroviaria de la red de Metrovalencia con la plaza del Ayuntamiento a través de la estación de Xàtiva y, finalmente, la llegada del suburbano hasta la estación de Mercat Central, actualmente construida bajo el aparcamiento de la plaza Ciudad de Brujas, junto al emblemático edificio, y aislada del resto del trazado. Se trata de proyectos con un elevado coste económico que, en cualquier caso, se realizarían a largo plazo, una vez puesta en funcionamiento la línea 10 de Metrovalencia.

Antecedentes, cifras y ejecución de la L10

El documento recoge en el apartado de antecedentes la concepción inicial de la línea, que preveía no solo el ramal Alicante-Nazaret, sino también un recorrido atravesando el centro histórico y la conexión con la actual L4 en Pont de Fusta. Su puesta en marcha, explica, "supone un hito en la ciudad al habilitar una alternativa de transporte limpio para 5-6 millones de desplazamientos", en una zona "altamente congestionada de tráfico rodado y de gran escasez de aparcamiento. Los estudios de FGV calculan que mejoraría la calidad del aire de València, al dejar de emitir "casi 1.400 toneladas de CO2 a la atmósfera".

Los pliegos, en la línea de lo expuesto por la Generalitat, inciden en la "elevada dotación presupuestaria necesaria para acometer las obras en su totalidad", por lo que se apuesta por una "implantación por fases", en la que en un primer momento se aprovecha la infraestructura ya construida para terminarla y ponerla en servicio "para ir avanzando en la construcción y puesta en marcha de las fases posteriores". Además, indica que se contempla "la explotación tranviaria con frecuencias de 7-8 minutos". No obstante, aspectos como las frecuencias y la ubicación de las paradas se supeditarán a los resultados de los estudios de demanda y movilidad que incluye el contrato, así como a las disponibilidades presupuestarias.

Primera fase: calle Alicante-Oceanogràfic. Los proyectos constructivos, de equipamiento, electrificación, arquitectura y superestructura comprenden varios tramos. En primer lugar, se definirá el tramo subterráneo entre la estación de la calle Alicante y la rampa de la avenida Amado Granell (con tres estaciones subterráneas en 2,6 km de túnel). En un segundo bloque, se abordará la salida del túnel y la conexión con la avenida Antonio Ferrandis, la estación de Hermanos Maristas y el tramo hasta la Ciudad de las Ciencias, el Oceanográfic, hasta donde llegará en un primero momento. No obstante, se incluye también el tramo hasta Nazaret para tener el proyecto redactado. Además, se concretará la ubicación y construcción de los talleres y cocheras (actualmente está en estudio con el Ayuntamiento tras las protestas de vecinos en Quatre Carreres)

Segunda fase: Oceanogràfic-Nazaret. El recorrido seguirá desde el Oceanogràfic en doble vía tranviaria. Contempla la compra de nuevo material y la ejecución de talleres. Además, en este apartado se incluye una novedad destacada: la conexión de la estación de Alicante con la de Xàtiva mediante un cañon peatonal.

Tercera fase: futuras conexiones. Aquí se incluyen los anteproyectos para ampliar la línea una vez esté acabada. Por un lado, la conexión con el Hospital La Fe partiendo desde el cruce entre las avenidas Amado Granell y Hermanos Maristas (valorando alternativas tanto en superficie como en subterráneo). El segundo punto se refiere a las conexiones ferroviarias con la estación de Xàtiva y la plaza del Ayuntamiento, que se integrarían en la red de FGV. Finalmente, la llegada hasta la estación del Mercat Central, contemplando distintas alternativas desde la línea 10 (o alguna de las líneas actuales de FGV). Los pliegos matizan que estos anteproyectos "tendrán en cuenta los estudios de demanda y de movilidad" obtenidos en otro de los puntos del contrato.

Un proyecto a medio ejecutar desde 2011

La construcción de la antigua T-2 permanece paralizada desde 2011, cuando el anterior Consell del PP detuvo las obras como consecuencia de la fuerte crisis de liquidez de la Administración autonómica. Desde entonces, el trazado subterráneo que discurre desde la calle Alicante hasta la avenida Amado Granell ha sufrido incursiones de personas que incluso han navegado por sus túneles y estaciones tras episodios de lluvias. En el tramo en superficie, que va desde Amado Granell hasta Nazaret pasando por la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la Conselleria de Obras Públicas se vio obligada a retirar tramos de vía como consecuencia del deterioro de las mismas y el peligro que suponían para el tráfico rodado.

El pasado mes de junio, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, anunció la reactivación de las obras para finalizar la L10 con una inyección económica de 50 millones de euros, de los que 30 serán aportados por el Consell y 20 procederán de fondos europeos. En cuanto los plazos, está previsto que los trabajos de la primera fase comiencen en enero de 2019 y finalicen en 2021. Posteriormente, y en función de la financiación europea o estatal, se acometerá la segunda fase hasta Nazaret, que podría concluir en 2023

El primer paso ha sido la licitación de la asistencia técnica para la redacción de estudios y proyectos de la futura línea 10, con un valor estimado de 1,52 millones de euros (IVA incluido). El plazo fijado para el desarrollo del contrato será de 12 meses a partir de la firma del mismo. El documento contempla un cronograma con los plazos de entrega de cada proyecto, que será de forma escalonada.

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