Niños con discapacidad
La firma River Islanda ha querido celebrar su 30 aniversario con una campaña cuyos modelos son niños con discapacidades. En la foto, Terry Berriman. RIVER ISLAND

La firma inglesa River Island ha querido celebrar su 30 aniversario con una campaña para primavera-verano protagonizada por niños con diferentes discapacidades. "Queremos celebrar la individualidad", según un portavoz de la marca.

Son seis niños, de entre 3 y 10 años, diagnosticados con Sindrome de Down, parálisis cerebral y problemas de visión. Todos comparten "su deseo de divertirse que puede verse a través de sus personalidades únicas", explican desde River Island.

Zebedee Management, una agencia especializada en trabajar con modelos con discapacidades, fue la encargada de hacer el casting. "Esperamos que otras marcas sigan el ejemplo de River Island y que apuesten por campañas que sean un reflejo de la sociedad diversa en la que vivimos. Queremos que la diversidad de discapacidades se convierta en una norma en publicidad y estamos trabajando arduamente para que esto suceda", dicen desde Zebedee Management.

La discapacidad no les hace diferentes

Una de las modelos es Lois Groom, de 10 años. Nació con el síndrome de deleción 18q, una afección poco común que afecta a uno de cada 40.000 niños. Lois nació sorda, pero ahora puede oir gracias a unos implantes auditivos. Sin embargo, tiene también problemas de movilidad y dificultades de aprendizaje.

"A Lois le encanta estar frente a la cámara. Desde que era un bebé siempre me decían que debía convertirse en modelo", señala con orgullo su madre. 

La madre de otro de los niños, Terry Berriman, explicaba que gracias a la sesión de fotos su hijo ha podido a hacer cosas normales como el resto de niños de su edad. "Ha sido bonito poder demostrar que su discapacidad no es un problema y mi hijo se siente tan orgulloso que no para de enseñarle sus fotos a todo el mundo". 

"La campaña por nuestro 30 aniversario quiere reflejar la diversidad de nuestros clientes y celebrar un espíritu que suena tan cierto en la sociedad como en nuestros vestuarios: ser diferente es más que correcto", concluyen desde River Island.