Elon Musk
El fundador de Tesla y SpaceX, Elon Musk. ONLNNOVATION/FLICKR

Pese a unas pérdidas netas de 2.240 millones de dólares en 2017, un 189,7% más que en 2016, el fundador y presidente de Tesla, Elon Musk, calificó este miércoles el año pasado como un "año fenomenal" que cimenta una "expansión descomunal" del fabricante de automóviles de lujo.

Tesla informó de los resultados financieros del último trimestre de 2017 y de la totalidad del año. El fabricante perdió la cifra récord de 770 millones de dólares en el cuarto trimestre, 675 millones en pérdidas netas atribuibles a accionistas.

En el conjunto del año, las pérdidas netas de 2.240 millones de dólares, 1.961 millones de dólares de pérdidas atribuibles a accionistas, contrastan con las de 2016, cuando la sangría fue de 773 millones de dólares netos, o 674 millones de dólares atribuibles a accionistas.

A pesar de ello, Musk declaró en una conferencia telefónica con analistas y medios de comunicación que 2017 fue un "año fenomenal" y que a pesar de que su vehículo más importante, el Model 3, sufre constantes retrasos de producción, se están realizando "avances cada día" para solucionar los problemas.

La resaca del Falcon Heavy

La publicación de los resultados de Tesla se produce un día después de que SpaceX, otra de las empresas de Musk, lanzase con éxito al espacio el cohete pesado Falcon Heavy con un Tesla Roadster en el extremo de la nave, gesta que ha copado las portadas de los medios de comunicación durante las pasadas 24 horas.

Musk aprovechó para exprimir un poco más el ardid publicitario para asegurar que si había sido posible colocar el Roadster en el espacio, Tesla no debería tener demasiadas dificultades en solucionar los problemas de producción del Model 3.

Pero durante la conferencia telefónica quedó claro que a los analistas no les convence el símil del Falcon Heavy y la producción del Model 3 e interrogaron repetidamente a Musk sobre cómo va a solucionar los problemas que están retrasando los objetivos establecidos por la propia compañía.

Musk reconoció que, "irónicamente", el principal problema del Model 3, el vehículo que se tiene que convertir en el de producción masiva de Tesla, se encuentra en los módulos de baterías del vehículo.

"Irónicamente", porque precisamente la tecnología de baterías es donde Tesla debería superar a sus competidores al ser el punto fuerte de la compañía.

Más ingresos

En el conjunto de 2017, Tesla entregó 103.181 vehículos: 101.417 unidades de los Model S y Model X y 1.764 unidades del Model 3.

Con las inversiones realizadas para aumentar la producción de vehículos y el desarrollo de nuevos modelos, como el camión eléctrico Semi, las pérdidas por operaciones de Tesla en 2017 ascendieron a 1.632 millones de dólares, un 144,6% más que en 2016.

El aumento de las pérdidas se produjo a pesar de que los ingresos de Tesla aumentaron un 67,9% hasta 11.758 millones de dólares.

Tesla dijo en un comunicado que "en algún momento en 2018, esperamos a empezar a generar ingresos operativos trimestrales positivos de forma sostenida".

La empresa explicó que prevé que con el previsto incremento de la producción del Model 3 y de los productos de almacenaje de energía, el crecimiento de los ingresos en 2018 "excederá de forma significativa" el de 2017.