Artur Segarra
Artur Segarra, el español condenado a muerte en Tailandia. EFE

El español Artur Segarra, condenado a muerte por asesinar a otro español en Bangkok, se encuentra bajo tratamiento médico tras serle diagnosticado en el presidio un transtorno de bipolaridad, dijeron fuentes cercanas al caso.

El diagnóstico lo ha realizado una psiquiatra de la Prisión Central de Klong Prem, tras el que recetó a Segarra la ingesta diaria de cuatro tipos de medicamentos.

En una breve declaración a Efe, el preso mantiene su alegato de inocencia un día antes de que se cumplan los dos años de su arresto en Camboya mientras huía de las autoridades tailandesas por el asesinato premeditado de David Bernat.

Un tribunal capitalino sentenció a muerte a Segarra el pasado abril al encontrar válidos los argumentos de la Fiscalía y las pruebas policiales del homicidio. También fue culpado de otros doce delitos —secuestro, tortura y robo, entre otros— motivados, según la sentencia, para hacerse con el dinero que la víctima tenía guardado en una cuenta corriente en Singapur.

En noviembre, el abogado defensor del reo, el cuarto que le representa desde su arresto, apeló la sentencia. Segarra planea sumar nuevos argumentos a su recurso, sin revelar más datos de su estrategia. El Tribunal de Apelaciones aún tiene que fijar una fecha para la vista.

Según la investigación policial, Segarra secuestró a Bernat el 19 de enero de 2016 y lo retuvo durante siete días en el apartamento que tenía alquilado en Bangkok, donde tuvo lugar el asesinato.

Las autoridades encontraron el 30 de enero en el río Chao Phraya los primeros restos mortales de la víctima y posteriormente recuperaron otros seis trozos del cuerpo en el agua.

La Policía identificó a Segarra como el principal sospechoso el 5 de febrero y tras ser reconocido en un restaurante de la provincia de Surin emprendió su huida a Camboya, donde fue detenido dos días después y entregado a las autoridades tailandesas el día 8.

Los equipos de investigación encontraron rastros de sangre, que coinciden con el ADN de Bernat, en el baño del apartamento de Segarra y en una sierra eléctrica, requisada a este y con la que se desmembró el cadáver, según las pesquisas.

En 2009, Tailandia ejecutó por última vez a dos convictos que fueron condenados a muerte por narcotráfico, antes de aplicar una moratoria indefinida no declarada.