Beber agua
Una mujer bebe agua. GTRES

En Bélgica hay una norma que todos los restaurantes deben cumplir a rajatabla: tienen prohibido servir agua del grifo. Sin embargo y según informa The Guardian, dos establecimientos belgas han sido demandados precisamente por incumplimiento de la normativa, por vender agua del grifo a sus clientes como si se tratara de "agua mineral".

Fueron los ejecutivos de la cervecería Haacth, la marca que abastecía a esos dos locales desde 2008, los que comenzaron a sospechar del bajo número de botellas que se pedían desde la firma del acuerdo, por lo que realizaron un análisis de las botellas que les habían devuelto.

Los resultados fueron concluyentes: encontraron rastros de agua de grifo, pero para asegurarse, un alguacil confiscó nueve botellas de Val antes de que se sirvieran a los clientes.    

Según un informe del reclamo legal, uno de los trabajadores de uno de los locales aceptó que a los clientes se les ofrecía agua mineral Val o agua del grifo, aunque la servían en botellas de la marca de la empresa. El camarero reculó más tarde y negó esas declaraciones.

Por ello, Haatch presentó una demanda al considerar que se había violado su derecho a la marca Val junto a una petición para que se pudiera romper el contrato y recibir una compensación económica.

Los dueños de los establecimientos, por su parte, presentaron una denuncia penal contra Haacht por fraude, alteración de productos y calumnia.