España, que hace cinco años agolpaba a más de seis millones de personas ante las ventanillas de Empleo, muestra ahora su mejor cara laboral desde 2008.

A finales del año pasado, según los datos de la EPA publicados hoy por el INE, la cifra de parados se redujo a 3.766.700 personas; y la tasa de paro, que llegó a rozar el 27% en los peores momentos de la crisis, se ha enjugado hasta el 16,55%. El mordisco que el mercado laboral le ha pegado a la cola del paro en apenas un año ha sido de 471.100 personas. Su quinto descenso seguido.... aunque es el más modesto de los años de recuperación.

El país, por otro lado, ha añadido medio millón de personas (490.300) a su mercado laboral a lo largo de 2017. Son ochenta mil más de los que se sumaron en 2016 y dejan a España al borde los los 19 millones de trabajadores, en concreto 18.998.400. La ocupación se queda de este modo a un millón de empleos de la cifra prometida por el presidente Rajoy para final de legislatura: esos 20 millones que el Ejecutivo se impone como tótem.

El ritmo de creación de empleo en 2017 fue del 2,65%. Una tasa apreciable pero inferior al crecimiento de la economía, que fue del 3,1% según avanzó hace un par de días el Banco de España. Es decir, la riqueza generada por el país crece más que los recursos humanos empleados para ello. De ahí que los sindicatos digan que no temen abrir el 'melón' de la productividad en la negociación sobre salarios que inician hoy con la patronal.

Ha sido, en todo caso, un mal tramo final de 2017: la crecida del paro (+34.900) y la bajada de ocupación (-50.900) han sido las más abultadas en un último trimestre desde hace un lustro.

La sombra de la temporalidad

"Baja el paro, pero con una calidad de trabajo bajo mínimos", ha lamentado Pepe Álvarez, secretario general de UGT, en Los Desayunos de TVE. "Es un mercado laboral altamente precarizado y los desempleados también son víctimas: millón y medio de parados no cobró ninguna prestación del Estado y cuatro de cada diez desempleados lleva más de un año buscando trabajo", añade la responsable de Empleo del sindicato, Mª Carmen Barrera.

No le falta razón al líder sindical. La tasa de temporalidad, pese a reducirse en el último trimestre, acabó 2017 en el 26,7%, la cifra más alta al cierre de un ejercicio en las dos legislaturas de Rajoy. Y mucha culpa la tiene que el sector Servicios (que engloba las actividades peor pagadas, como la hostelería) haya aportado el 59,9% de los nuevos ocupados en el país. Unos 289.900 empleos del saldo total de 490.300.

El descenso de esta tasa en el tramo final de año se debe a que muchas contrataciones veraniegas son temporales y se fueron al paro. Ocurrió también en 2016, pero esta vez el despido de temporales ha sido más acusado: 102.900 contratos con fecha de caducidad se fueron a la calle en las postrimerías de 2017... por los 79.400 del año anterior.

Este mayor despido de temporales es lo que provoca que la pérdida de ocupados de octubre a diciembre (-50.900 personas) sea mucho más amplia que los 19.400 del mismo período de 2016. Una cifra hinchada, sobre todo, por el despido masivo en los Servicios con el fin del buen tiempo y del turismo. Hasta 124.300 empleos perdió este sector en solo un trimestre, más que en la Construcción (-10.900). El campo y la industria sumaron más de 40.000.

Asalariados (4T) Indefinidos Temporales Tasa de temporalidad
2011 11.393.600 3.756.900 24,8%
2012 11.028.700 3.260.000 22,8%
2013 10.759.200 3.334.300 23,7%
2014 10.972.000 3.511.100 24,2%
2015 11.142.600 3.846.200 25,7%
2016 11.312.500 4.072.900 26,5%
2017 11.670.400 4.252.200 26,7%

Fuente: INE

El optimismo viene de la contratación indefinida. En 2017 se sumaron 357.900 fijos al mercado laboral, el doble que el año anterior. Los temporales fueron 179.200 más. La mitad. "A dia de hoy se ha recuperado todo el empleo indefinido que había en 2017 antes de la crisis", ha presumido la ministra Báñez. "Mantengamos el ritmo y sigamos avanzando", añadió el presidente Rajoy a través de las redes sociales.

Si suben más los fijos que los temporales, ¿por qué crece la tasa de temporalidad? La explicación es que la proporción de los primeros, en la foto global del país, es del 75%. Cualquier aumento de fijos inferior a esa proporción subirá la tasa y el año pasado, por ejemplo, el añadido de indefinidos 'sólo' duplica el avance de los temporales. Así que España seguirán siendo el segundo país de la UE con más temporalidad... solo por detrás de Polonia.

Los otros siete datos que deja la EPA

  • 1. Menos hogares con todos sus miembros en paro. Se situaron a finales de 2017 en 1.210.500, unos 177.200 menos que el año anterior. "Un alto porcentaje de estos hogares han agotado las prestaciones, están en situación dramática, al borde de la pobreza extrema, de la exclusión social y sin posibilidad de reengancharse a un mercado laboral que los ha expulsado", afirma Laura Estévez, secretario de estudios sindicales en USO.
  • 2. Baja la tasa de paro juvenil y de larga duración. La de menores de 25 años se queda en el 37,4% (558.200 jóvenes seguían en paro al acabar el año), cinco puntos menos que un curso antes. Además, hay 1.079.400 ni-nis (que ni estudian ni trabajan), la cifra más baja desde 2007 y muy inferior los 1,6 millones que se contabilizaban en 2012, el peor momento de la crisis. "La tasa de paro juvenil y lo digo con claridad es excesivamente elevada pero la hemos reducido en 20 puntos", afirma Báñez.
  • 3. Menos desempleo de larga duración. La tasa de parados de larga duración —aquellos que buscan trabajo desde hace más de un año— baja hasta el 42,8% después de que este colectivo se redujese en 334.400 personas. Ahora se sitúa en 1.612.300... la cifra más baja desde 2009.
  • 4. Más brecha de género. Crece más el empleo en cifras absolutas para los hombres (+267.300) que para las mujeres... y baja también más el número de parados entre ellos (-274.000) que para ellas (-196.700). "Hemos recuperado todo el empleo femenino perdido con la crisis y hay más mujeres trabajando que nunca", afirma Báñez. Y es cierto. A finales de 2017 había 8.659.000 mujeres trabajando. Más que nunca.
  • 5. Crece más el empleo público que el privado. La ocupación privada avanza un 2,6% y suma 401.700 empleos, mientras que el empleo público crece un 3% y añade 88.600 trabajadores al mercado laboral español.
  • 6. La despoblación acecha al noroeste español. La población activa creció el año pasado en 19.100 personas (hasta los 22,5 millones) pero la tasa de actividad (la proproción de los que están en edad de trabajar respecto al total) bajó 12 centésimas, hasta el 58,8%. Asturias, Cantabria y Castilla y León son las comunidades que más redujeron su población activa. "Es producto de la falta de una política de natalidad y de las pocas oportunidades de empleo en esas regiones, que llevan al éxodo laboral", dice Estévez.
  • 7. Canarias, la comunidad que más impulsó la ocupación. Los mayores aumentos de ocupación se ven en Andalucía (126.400 más), Cataluña (113.600) y Madrid (66.200), pero en términos relativos la cosa cambia porque ahí el peso de la población carece de importancia. Las regiones que más han elevado su ocupación han sido Canarias (5,51%), Andalucía (4,44%) y Castilla-La Mancha (3,76%). Tres regiones, en cambio, han perdido empleo: Cantabria (-1,35%), Castilla y León (-0,73%) y La Rioja (-0,36%).