Las alimentadoras autorizadas por el Ayuntamiento encontraron las casetas de alimentación y las casetas-refugio de los gatos destrozadas, y estiman que los actos ocurrieron sobre las 12 horas. Además, hace dos semanas otra de las colonias sufrió ataques similares.

Las asociaciones, que ya han informado de los hechos a la Concejalía de Medio Ambiente, reclaman "más control municipal" sobre las colonias controladas que en su mayoría están ya esterilizadas, y no suponen "ningún riesgo para la ciudadanía, y sí muchos beneficios, tanto medioambientales como de educación en la convivencia pacífica".

Desde Entre Huellas y Bigotes informan que en éstos momentos los gatos están sobre las mantas que los vándalos han dejado tiradas, sin la protección que se les había proporcionado. Sobre estas colonias, se realizan limpiezas diarias, más profundas dos veces al año, y mensualmente se despeja de basura la zona que, aclaran, en ningún caso es depositada ni por los felinos ni por las alimentadoras.

Las asociaciones temen que se vuelvan a repetir tales actos, por lo que instan al Ayuntamiento a implantar definitivamente "el protocolo CES en Valladolid", de manera que tanto la protección de los felinos, como la del medio ambiente "sea un hecho".

Libera alerta de que actos de vandalismo de éste tipo "no sólo atentan contra los felinos y contra la naturaleza, sino contra la convivencia pacífica de toda la sociedad", por lo que reclaman campañas de concienciación por parte del Ayuntamiento en colaboración con las asociaciones, sobre la "inevitable y necesaria existencia de las colonias felinas", concluye el comunicado.

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