El creador de contenidos de YouTube (conocidos como youtubers) Shane Dawson, un joven estadounidense de 29 años ha tenido que disculparse de nuevo después de que unos comentarios suyos de 2013 volvieran a salir a la luz. 

Hace seis años el pretendido humorista, cuyo nombre real es Shane Yaw, hizo una grabación en la que bromeaba acerca de la pedofilia y que ya le ha traído muchos problemas y por lo que se ha disculpado en varias ocasiones aunque es ahora cuando incluso se ha creado una campaña en la red social Twitter para boicotearle.

En los comentarios de la polémica Shane (con unos 11 millones de seguidores en la plataforma de vídeos) comienza contando una supuesta conversación que tuvo con una niña de seis años a la que le preguntó porqué tenía tantos seguidores en redes sociales. La niña le contestó que por ser animadora y le mostró al youtuber algunas fotos. "Antes que nada, no sé si puedo decir esto, pero ella era sexy", decía Dawson.

A continuación, vertía supuestas bromas como "aquí está mi justificación para la pedofilia: la gente tiene fetiches con los pies, la gente tiene fetiches sobre todo, está bien, que cada uno los tenga con lo que quiera. Entonces, ¿por qué cuando alguien busca en Google 'bebé desnudo' y se masturba, pueden ser arrestado? No entiendo eso".

Shane contaba después cómo una vez escribió 'bebé desnudo' en Google para 'pretender' que era un pedófilo, antes de reírse del incidente. "Aquí está la peor parte, en realidad fui a Google... No quería ver pornografía infantil, pero pensé que estaba bien, déjame fingir que soy un pedófilo por un segundo", rememoraba el youtuber. "Así que tecleé" bebé desnudo ". Antes que nada, no sé por qué alguien se excitaría con eso. Pero eran sexys... estoy bromeando", decía.

Ahora, Shane Dawson ha tenido que hacer un nuevo vídeo en el que se disculpa de nuevo por esas bromas, que atribuye a sus inseguridades y torpeza como humorista. "Maduré. Modifiqué mi contenido. Y me he disculpado en innumerables ocasiones por mis chistes ofensivos", dice el humorista, que confesaba que sólo buscaba "impresionar a la gente, que la gente se partiera de risa al no poder creer que eso hubiera salido de mi boca. No tenía confianza suficiente para hacer bromas más inteligentes", se lamentaba.