Refugiados rohinyás
El campamento de refugiados rohinyás Balukhali, en Ukhiya, Bangladesh. Abir Abdullah / EFE

Los Gobiernos de Bangladesh y Birmania (Myanmar) acordaron que el proceso de repatriación de rohinyás refugiados en territorio bangladeshí se complete en el lapso de dos años desde el momento en que comience el regreso de los miembros de esta minoría musulmana.

Según informó este martes el Ministerio de Asuntos Exteriores bangladeshí en un comunicado, el acuerdo, adoptado en Dacca por el Grupo de Trabajo Conjunto formado para buscar un mecanismo de regreso de los más de 650.000 rohinyás llegados a Bangladesh desde agosto, establece además que la repatriación tendrá en cuenta a las familias como una unidad.

"El Acuerdo Físico establece que la repatriación se completaría dentro de los dos años desde el inicio de la repatriación", señala el texto.  

El grupo de trabajo ha estado reunido durante los últimos dos días en Naypidó para abordar el regreso de los rohinyás a Birmania, una opción rechazada por varias organizaciones de derechos humanos que consideran que aún no se dan las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de los miembros de esta minoría en territorio birmano.

El proceso de repatriación comenzará dos meses después de la firma"Birmania acogerá a los regresados en albergue temporal (...) y de manera expedita reconstruirá las casas de los retornados para moverlos allí", según el acuerdo.

"Bajo el Acuerdo Físico, Bangladesh establecería cinco campos de tránsito desde los que los retornados serían recibidos inicialmente en dos centros de recepción en el lado birmano", añade.

Birmania considerará el regreso de aquellos que se encuentran en la "línea cero", territorio entre los dos países considerado como tierra de nadie, como una prioridad.

También se han incluido modalidades para la repatriación de huérfanos y niños nacidos sin documentación, que el comunicado no especifica.

Myanmar y Bangladesh acordaron el pasado 23 de noviembre la repatriación de los rohinyás llegados desde agosto, que de acuerdo con el último censo difundido este pasado lunes por la ONU asciende a 655.500.

Según ese pacto, el proceso de repatriación tendría que comenzar en el plazo de dos meses desde la firma del acuerdo.

La ONu afirma que hay indicios de "genocidio"

La crisis comenzó el 25 de agosto tras un ataque de un grupo insurgente rohinyá que fue respondido con una campaña militar en el estado occidental Rakhine, donde se calcula que había alrededor de un millón de rohinyás.

La ONU y organizaciones defensoras de los derechos humanos han denunciado repetidas veces que existen pruebas claras sobre los abusos, y el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU lo ha calificado de "limpieza étnica" afirmando que hay indicios de "genocidio".

El Ejército birmano reconoció la semana pasada un caso de asesinatos extrajudiciales de rohinyás a los que enterraron en una fosa común en septiembre.

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció en un estudio difundido en diciembre que al menos 6.700 rohinyás, incluidos 730 niños menores de cinco años, habían sido asesinados en Birmania durante el primer mes de la crisis.