Puigdemont
Carles Puigdemont valora los resultados del 21-D. EFE

El expresidente de la Generalitat compareció este viernes desde Bruselas para valorar los resultados electorales del 21-D, asegurando que está "dispuesto a reunirse con Mariano Rajoy en cualquier lugar de la Unión Europea, menos en España", pero deja el primer paso de ese diálogo en manos del presidente del Gobierno.

"Tenemos mayoría absoluta, creo que sería una señal de buena voluntad que Rajoy se pusiera en contacto con nosotros", afirmó el líder de JuntsxCat, analizando los datos obtenidos por su formación en los comicios de este jueves, en los que venció Inés Arrimadas de Ciudadanos en votos y escaños, pero sin poder superar una mayoría independentista.

En su proposición al Estado, Puigdemont recalca como condición que la reunión no suceda en España, donde tiene una orden de detención vigente. Si el expresident o algunos de los exconsellers que le acompañan en Bruselas (Clara Ponsatí, Antoni Comín, Lluís Puig o Meritxell Serret) regresaran, serían detenidos y llevados ante el juez.

También establece dos claves más para hacer posible el diálogo: "Rajoy no tendría que tomar ninguna decisión más por la Generalitat y tendría que repatriar a todos los policías que envió a Catalunya desde septiembre".

"Nadie que observe lo que pasa en Catalunya puede dudar de que lo que conviene ahora es diálogo y negociación", reconoce Puigdemont, que insiste en que "como mínimo, nos hemos ganado el derecho a ser escuchados".

El Estado español no ha aceptado los resultados de las elecciones. Debemos de ser escuchados

El cabeza de JuntsxCat garantiza que "la receta de Rajoy no ha funcionado". "Las decisiones del Gobierno perjudican a la gente que quiere vivir mejor, ahor atiene que tomar decisiones en favor de los ciudadanos".

Para el expresidente de la Generalitat, los independentistas han "ganado con las reglas" impuestas por el Estado español. "¿Y cuál ha sido el resultado? Más votos independentistas que en el 1 de octubre", asegura.

"Han interrumpido las políticas públicas que impulsan el país, pero la normalidad alterada del 21-D vuelve a Catalunya", añade Puigdemont, que insiste en que el Estado español debe aceptar los resultados del 21-D, algo que considera "no han hecho", y comenzar a "hacer política" a partir de los mismos.

"Los votos son reales, si España acepta las reglas del juego tendría que entender que hay que buscar otro camino. No le pido que cambien su posición, pero nos tienen que escuchar", zanja.

No fue la única declaración del expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont aseguró a sus compañeros de partido que "España tiene un pollo de cojones", una frase que captaron los micrófonos de La Sexta antes de que diera comienzo la rueda de prensa.