Tras un convulso primer trimestre de curso en el panorama político por el acelerón del 'procés', que desembocó en la declaración unilateral de la independencia (DUI) de Cataluña y en la consiguiente aplicación del 155, ha llegado un día decisivo para el futuro de los catalanes. Este jueves están llamados a las urnas 5.554.394, en el marco de las elecciones autonómicas que convocó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en virtud de este artículo de la Constitución.

Se trata de unos comicios no solo excepcionales por ampararse en el 155, sino también porque determinarán si la carrera hacia una república catalana sigue adelante o se queda en 'stand by', lo que dependerá de si el bloque independentista logra otra vez la victoria o no. Los sondeos prometen emoción hasta el final, pues auguran resultados muy empatados.

El resultado de las últimas elecciones catalanas, las de 2015, que dieron la mayoría absoluta al soberanismo, es clave para explicar por qué se ha tenido que llegar a convocar unos comicios al abrigo del 155. Y es que Junts pel Sí ya avisó de que si ganaba, como así fue, iniciaría el camino hacia una DUI.

A partir de ese momento se puso en marcha la maquinaria para organizar un referéndum que la avalara, hasta que el pasado 6 de septiembre el Parlament, saltándose la legalidad, aprobó la ley que permitiría llevarlo a cabo el 1 de octubre.

La respuesta del Ejecutivo no se hizo esperar, pues al día siguiente, recurrió la Ley del Referéndum ante el Tribunal Constitucional (TC), que la suspendió. La Fiscalía General, por su parte, cursó querellas criminales contra el entonces president Carles Puigdemont, sus consellers y la Mesa del Parlament y el TSJC las admitió. Además, el día 12 la Fiscalía ordenó a los Mossos requisar las urnas de la consulta e impedirla. A pesar de todas estas trabas, el 14 de septiembre el Govern arrancó en Tarragona la campaña del referéndum.

EL TC suspendió la Ley del ReferéndumLuego, Hacienda intervino las cuentas del Govern y el día 20, la Guardia Civil registró varias sedes de la Generalitat y detuvo a 14 altos cargos. Como respuesta, hubo protestas en las calles de Barcelona toda la jornada y las siguientes, organizadas por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural.

El 1-O, decenas de colegios abrieron, en un desafío al Gobierno y al TC, lo que fue motivo de cargas policiales. Votaron 2,2 millones de personas y el 90%, por el sí. Rajoy y Europa negaron la validez de la consulta, así como Felipe VI, que lanzó un mensaje inédito para afear la deslealtad del Govern.

El 10 de octubre Puigdemont simuló declarar la independencia, como había prometido, para acto seguido suspenderla en un último intento de diálogo con el Estado. Seis días más tarde, ingresaron en prisión –por orden de la Audiencia Nacional– los presidentes de la ANC y Òmnium, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, por delitos de sedición por las movilizaciones del 20 y el 21 de septiembre.

A partir del 26 de octubre, Cataluña vive tres nuevos días de infarto: Puigdemont descarta elecciones; al día siguiente el Parlament declaró «Cataluña un estado independiente en forma de república» y dimitió el conseller Santi Vila como muestra de desacuerdo; inmediatamente el Senado autorizó al Gobierno aplicar el artículo 155. 

El 27 de octubre Mariano Rajoy, aplica el 155 y anuncia el cese del presidente Puigdemont, de todos los miembros del Govern y del major de los Mossos, Josep Lluís Trapero. Rajoy convoca elecciones autonómicas para el 21-D.

Ese fin de semana es incierto en Cataluña, ya que el Govern está desaparecido y se hace público que Carles Puigdemont y parte de los exconsellers han huido de España y se encuentran en Bélgica.

El 30 de octubre se inicia la vía judicial contra el Govern cesado por los delitos de rebelión, sedición y malversación y contra la presidenta y la Mesa del Parlament.

El 2 de noviembre,  la jueza de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, decreta prisión incondicional para  Oriol Junqueras y los siete exconsellers  (Santi Vila sale bajo fianza). Puigdemont y cuatro exconsellers optan por quedarse en Bruselas y la jueza cursa órdenes de detención, dentro y fuera de España, y euro ordenes para todos.

Mientras tanto, el TC anula la declaración de independencia. El 17 de noviembre, el Supremo asume todas las causas del procés mientras algunas declaraciones, como las de Marta Rovira (ERC) sobre los muertos, contribuyen a calentar el ambiente.

El 5 de diciembre empieza una campaña electoral atípica con algunos de los candidatos en prisión, otros huidos en Bruselas, y unos resultados del todo inciertos, según los sondeos publicados

Fuga de 3.000 empresas

Desde el 1-O más de 3.000 empresas han abandonado Cataluña. Las primeras fueron Banc Sabadell y Caixabank, y les siguieron 6 de las 7 sociedades que forman parte del IBEX. A las grandes empresas se suma que Cataluña ha perdido 1.382 autónomos (46 al día).