Niños rohinyás
Varios niños rohinyás descansan tras cruzar la frontera entre Birmania y Bangladesh a través del río Naf. EFE/ABIR ABDULLAH

Entre 10.000 y 15.000 refugiados rohinyás permanecen este lunes bloqueados en tierra de nadie, entre las fronteras de Bangladesh y de Birmania (Myanmar), ante la negativa de las autoridades bangladeshíes a dejarles entrar en el país.

El comandante de la Guarda Fronteriza de Bangladesh (BGB) en Ukhia, Iqbal Ahmed, confirmó a Efe que ese cuerpo está impidiendo el acceso de los refugiados debido a que, según dijo, no hay bastante espacio en el campamento improvisado desplegado en esa zona de Cox's Bazar, en el sureste del país.

"Los rohinyás que todavía no han sido realojados están siendo enviados a los campamentos improvisados, y este grupo todavía está en la lista de espera", explicó. "Si les dejamos entrar y empiezan a vivir en el borde de una carretera arruinarán el lugar", añadió.

Según el último informe de situación del Grupo de Coordinación Intersectorial de la ONU divulgado este lunes, "entre 10.000 y 15.000 personas están abandonadas ahora mismo en la frontera cercana a Palong Khali (sur del país) y no pueden avanzar hacia Bangladesh" desde el domingo.

La cantidad de agua y comida que tienen es limitadaEste grupo de personas permanecen por el momento "entre los canales de los campos de arroz, y la cantidad de agua y comida que tienen es limitada", añadió el informe. El comandante de la BGB explicó que la idea es "mantener en el borde de la frontera durante dos o cuatro días" a este grupo de rohinyás, dándoles durante este tiempo alimentos, agua y asistencia médica.

El portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Bangladesh, Joseph Tripura, confirmó a Efe que la agencia ha proporcionado ayuda a los rohinyás bloqueados, junto a otros organismos, "como la Media Luna Roja de Bangladesh, Acción Contra el Hambre y Médicos sin Fronteras".

"Hemos comunicado nuestra inquietud a las autoridades y pedido que permitan a estas personas llegar a un lugar seguro", precisó Tripura.

La ONU elevó además a 582.000 el número de rohinyás que han llegado a Bangladesh huyendo de la violencia en Birmania desde el pasado 25 de agosto, 45.000 más que en el anterior informe del pasado lunes. Este incremento, según el reporte de este lunes, se debe no a nuevas llegadas sino "a unas evaluaciones más fiables en los campamentos y comunidades locales".

La crisis de los rohinyás comenzó el pasado 25 de agosto, tras un ataque de un grupo insurgente de esta comunidad musulmana contra instalaciones policiales y militares en el estado occidental birmano de Rakhine, una acción que fue respondida por el Ejército con una campaña que aún continúa.

Birmania no reconoce a los rohinyás como una comunidad de ese país y los considera bangladeshíes, mientras que Bangladesh, donde ya antes de esta crisis vivían unos 300.000 miembros de esta minoría, los ha tratado siempre como extranjeros.