El Tribunal Supremo ha sobreseido la causa abierta contra Emilio Botín, presidente del Banco Santander, y uno de los hombres más ricos del mundo. Se estudiaba si encausarle por un caso de cesiones de crédito en el que pudo haber un perjuicio patrimonial de 84 millones de euros.

Pero, al margen de la decisión concreta sobre el banquero, cobran especial importancia las consecuencias que tendrá esta decisión: los motivos del sobreseimiento radican en que ni la Fiscalía ni ningún afectado por este presunto delito habían presentado cargos, y la acusación fue llevada únicamente por una organización popular.

Los mismos supuestos judiciales

Y aquí radica la conexión del ´caso Botín´ con el de Juan José Ibarretxe: ni la Fiscalía ni ningún afectado se han presentado como acusación contra el lehendakari por haberse reunido con miembros de la ilegalizada Batasuna durante el "alto el fuego permanente" decretado por ETA: la acusación vino de la organización ´Foro de Ermua´. En virtud de la jurisprudencia que se extrae de la decisión del Supremo sobre Botín, Ibarrtxe debería librarse también de su juicio.

No hay acusación particular ni de la Fiscalía

En la misma situación está el caso del "ácido bórico", en el que se investigaba un supuesto informe policial en el que se relacionaba a ETA con los atentados del 11-M: ni la Fiscalía ni los afectados se presentaron como la acusación.

Ahora sólo falta esperar a ver si los magistrados toman la misma decisión en los tres casos.