Grandes llamas en Chandebrito
Personas observan las grandes llamas de un incendio, en Chandebrito, Galicia (España). Lavandeira jr / EFE

En 2015 se desarrolló una reforma del Código Penal para concretar las penas de cárcel a las que se enfrentan quienes provocan incendios forestales, como los que se han producido en Galicia y en Asturias. La compañía Legalitas, de hecho, desarrolla los tipos de condenas que se pueden dar.

Un culpable podría enfrentarse a un máximo de 20 años de prisión, sobre todo si el fuego tiene consecuencias directas o pone en peligro a la población, algo que se cumple en los que se dan en el norte de la península.

Si, en cambio, no se ocasiona ningún tipo de peligro directo para los ciudadanos, las penas irían hasta los tres años. Asimismo, se tendrán que enfrentar los pirómanos a entre uno y cinco años de cárcel, así como a una multa, si las llamas se limitan a quemar masas de bosque. Eso sí, si la gravedad trasciende a un riesgo mayor, la condena podría ser de hasta seis años.

El máximo de dos años se sitúa en el caso de que el incendio no tenga consecuecias en masas forestales. Por último, si con el fuego se pretende dañar a terceros, la pena podría llegar a los cuatro años.

En otro sentido, los incendios imprudentes, es decir, por accidente o sin ningún tipo de intención, se castigan con una pena inferior en grado, detallan