Ojo, 1946
Maurits Cornelis Escher. 'Ojo'. 1946. Grabado a media tinta, 14,1x19,8 cm. The Escher Foundation Collection All M.C. Escher works © 2017 The M.C. Escher Company MAURITS CORNELIS ESCHER

Se dice que Escher (Países Bajos, 1898-1972) no tenía madera para los estudios y solo destacaba en el dibujo. De esta virtud, sin embargo, hizo su forma de vida y hoy en día, 45 años después de su muerte, sus figuras imposibles, sus telesados y sus mundos imaginarios siguen inspirando a miles de personas. Basta con echar un simple vistazo a las cifras de su exposición en el madrileño Palacio de Gaviria. Desde su apertura el pasado mes de febrero, unas 200.000 personas se han sumergido en la obra de este artista surrealista y especialista en juegos visuales.

La muestra cierra sus puertas este domingo, 24 de septiembre, pero todavía hay tiempo para admirar algunas de su obras maestras: Mano con esfera reflectante, Relatividad (o Casa de Escaleras) o Beldevere. En total más de 200 obras divididas en siete secciones (Primer período, Teselaciones, Estructura del espacio, Metamorfosis, Paradojas geométricas, Obras por encargo y Eschermanía), que se complementan con diversos experimentos científicos inspirados en la obra de este visionario holandés, cuyo objetivo es acercar a niños y jóvenes a la geometría a través de principios como la Ley de lo Lleno y lo Vacío o la Ley de Buena Continuidad.

Maestro de la xilografía y artista imposible de clasificar, sus trabajos bebieron de fuentes tan diversas como la ciencia, la naturaleza, la arquitectura, el rigor analítico y la capacidad contemplativa. Uno de sus lemas en vida fue "el asombro es la sal de la tierra" y lo consiguió con una muy prolífica obra (a lo largo de su carrera realizó más de 400 litografías y grabados en madera y también unos 2000 dibujos y borradores) que destaca por su dualidad, la utilización del blanco y negro, la simetría, que todo objeto representado tenga su contrapartida, la búsqueda del infinito y, sobre todo, su imaginación sin límites.

Comisariada por Mark Veldhuysen, CEO de la M.C. Escher Company, y Federico Giudiceandrea, coleccionista italiano y experto en el artista; la muestra ha sido realizada en colaboración con The M.C. Escher Foundation.

El padre del Art Nouveau

Una vez echado el cierre, el Palacio de Gaviria dará la bienvenida el próximo 12 de octubre a otro grande del arte: Alphonse Mucha (Ivančice, 1860 - Praga, 1939), considerado el padre del Art Nouveau. Entre las piezas que componen la muestra, se encuentran pinturas como Autorretrato (1899) o Las Estaciones (1896), carteles como el póster para Gismonda (1894) o el de Sarah Bernhardt como La Princesse Lointaine (1896) o diseños entre los que destaca el estudio para Francia abraza a Bohemia (1918) y para The Age of Wisdom (1936-1938). El recorrido se completa con obras decorativas, joyas y bocetos para el diseño de la Boutique Fouquet, que dan una imagen global de la carrera de este gran artista checo.

Se trata de una retrospectiva de más de 200 obras, producida en colaboración con la Fundación Mucha y comisariada por Tomoko Sato, curadora de dicha fundación desde 2007.