Universitarios
Estudiantes universitarios durante una clase. Flickr

Los estudiantes universitarios de Andalucía están inmersos estos días en plena vorágine de exámenes. Y muchos de ellos empezarán las vacaciones de verano el próximo mes de julio sin más pruebas a la vista y sin tener que estudiar durante el periodo estival, independientemente de si aprueban o no.

El motivo no es otro que el cambio en el calendario académico de algunos centros universitarios de la región, una medida a través de la cual se han suprimido los exámenes de recuperación del mes de septiembre para adelantarlos a julio. Pero no todos los centros han dado luz verde a esta medida.

Las universidades Pablo de Olavide, la de Jaén, Granada y Córdoba han implantado el nuevo calendarioEntre las que sí han optado por el adelanto, destaca la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, la primera que eliminó los exámenes de septiembre en el curso 2009-2010. La institución tomó este camino para "adoptar un calendario semejante al de la mayoría de las universidades europeas" y para "facilitar los intercambios académicos", según explican en su página web.

Siguió este mismo camino la Universidad de Jaén, en el curso 2012-2013. El centro aseguró entonces que el propósito de esta medida era avanzar en la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, ajustarse al calendario de esas universidades y facilitar la movilidad de los alumnos. El cambio, aseguran, ha propiciado un aumento del rendimiento académico de "cinco o seis puntos".

El centro de Córdoba se estrena este curso, manteniendo una convocatoria de exámenes en septiembre "solo para repetidores". Su intención es "mantener para el futuro" este modelo.

La Universidad de Granada (UGR) desarrollará este curso un sistema transitorio, con la recuperación del primer cuatrimestre en julio y la del segundo en septiembre, pero ya está aprobada para el próximo curso la eliminación de las pruebas de septiembre.

Los estudiantes no están de acuerdo y aseguran que mantendrán las movilizaciones para recuperar el antiguo calendario, "con una semana en blanco (sin clases) antes de cada convocatoria". Consideran además una "estrategia" de la UGR que el nuevo calendario se haya aprobado "en plena época de exámenes, cuando es muy difícil movilizar a los estudiantes".

Mismo calendario

El caso de Huelva se encuentra a medio camino entre ambas alternativas. Y es que la universidad onubense ha permitido que sea cada facultad la que tome la decisión. Solo las de Empresariales y Turismo optaron, hace cuatro años, por cambiar su calendario.

El resto de centros conservan el calendario intacto. La Universidad de Sevilla no considera una opción eliminar los exámenes de septiembre. Tampoco la de Málaga, que se ha decantado por seguir como hasta ahora tras consultar con el Consejo de Estudiantes, que son "muy reacios" a suprimir las pruebas de después del verano.

La de Almería contempló la posibilidad de cambio el pasado curso, pero quedó pendiente de debate y consulta a los alumnos. Tampoco la Universidad de Cádiz va a modificar su calendario.

¿Qué opinan los estudiantes?

La de Huelva lo ha dejado en manos de cada facultad y solo dos han adelantado sus exámenesLa Coordinadora Sindical Estudiantil de la Universidad de Granada está radicalmente en contra del nuevo calendario. Primero, por una cuestión "democrática", ya que consideran que todos los miembros de la comunidad educativa (alumnos, profesores, personal de Administración...) deberían "poder decidir sobre algo que afectará a nuestras vidas", explica a 20minutos.es Elena Lacasa, miembro de la coordinadora.

Lacasa incide en las consecuencias que tendrá esta medida. "Los estudiantes que quieran trabajar en verano, mucho de ellos para pagarse la matrícula del siguiente curso, ya no podrán hacerlo, pues los contratos se firman, como muy tarde, a primeros de ese mes, fecha en la que estaremos de exámenes", cuenta. Además, "supondrá pagar un mes más de alquiler para los estudiantes de fuera de Granada".

Su oposición se debe también al poco tiempo que consideran que tendrán los estudiantes que suspendan más de una asignatura. "En verano sí te da tiempo de prepararte los exámenes de recuperación, pero si son en julio habrá mucho menos margen", concluye Lacasa.

Por su parte, el Consejo de Estudiantes de la UPO se muestra también contrario a la medida, pese a que en su centro lleva varios cursos implantada. "Defendemos un sistema mixto, que el propio estudiante pueda elegir individualmente si quiere recuperar sus asignaturas a final o a principio de curso", explican.

La realidad del estudiantado, dicen, no es unánime, pues "entran muchos factores en juego: la rama de conocimiento de cada carrera, la necesidad o no de alquilar un piso en julio, si se trabaja o no en verano...". Además, "la preferencia a la hora de implantar un calendario no debe ser, como suele ser, la opción administrativamente más sencilla, sino la más beneficiosa para los estudiantes".

"Todos los estudiantes deberían poder decidir sobre algo que afectará a nuestras vidas"El Consejo de Estudiantes de la UPO mantiene que han reivindicado su postura en varias ocasiones, pero siempre han "recibido negativas". Han llegado a proponer incluso la "libre elección de cada facultad", como sucede en Huelva, pero "tampoco hemos obtenido resultados".

En conclusión, "ambas opciones tienen ventajas y desventajas, pero serán más o menos favorables en función de las características individuales de cada estudiante. Por ello, seguiremos defendiendo la implantación de un sistema mixto de libre elección".

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