Mocoa
Labores de rescate en Mocoa, una semana después de la tragedia que costó centenares de vidas. EUROPAPRESS

Casi una semana después de que intensas lluvias provocaran el desbordamiento de tres ríos que arrasaron parte de la ciudad colombiana de Mocoa, y causaran la muerte de al menos 312 personas, las autoridades han intensificado los esfuerzos para devolverle el servicio de luz y agua, mientras avanza la retirada de escombros.

La tragedia deja ya 312 víctimas mortales, de las cuales 189 eran mujeres y 123 hombres, detalló el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, tras confirmar que al menos 173 personas han sido declaradas en paradero desconocido. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) precisó, por su parte, que del total de fallecidos, 102 eran menores de edad, y cifró en 332 los heridos.

El cese de las labores de búsqueda de supervivientes dio paso a la tarea de socorristas, ingenieros militares y funcionarios de distintas entidades que tratan de recuperar la capital del selvático departamento de Putumayo, declarada en emergencia económica, social y ecológica. Este viernes, el Ministerio de Minas y Energía informó de que intensificó junto a empresas del sector eléctrico y de hidrocarburos los trabajos para restablecer la electricidad de Mocoa, donde la avalancha afectó la red de distribución de energía eléctrica Junín.

"Más de 100 operarios de diferentes empresas del país contribuyen al proceso de levantamiento de escombros y recableo nuevo, además del préstamo de equipos y donaciones de combustible que se han hecho para la iluminación de diferentes puntos de la ciudad", señaló el ministro de Minas y Energía, Germán Arce.

A raíz de la emergencia, las autoridades trasladaron plantas eléctricas que han sido instaladas en siete albergues que atienden a más de 350 habitantes. También se dispuso un cuarto de refrigeración para la morgue, que no da abasto para atender la magnitud de la emergencia.
"No solo estamos llevando energía a los servicios asistenciales, también electrificamos el centro de la ciudad para recuperar la actividad económica y seguiremos trabajando para restablecer el servicio en su totalidad", manifestó Arce.

Colaboración ciudadana

A las tareas de reconstrucción se han sumado, según el Ejército, grupos de ingenieros militares que trabajan en la instalación de un puente para vehículos en Mocoa, una ciudad de 45.000 habitantes. "Nos haremos responsables de la atención humanitaria urgente, de estabilización y reconstrucción de Mocoa. Hoy de lo que se trata es de que tengan la certeza de que estamos articulados y coordinados para atender a las miles de víctimas de la tragedia", subrayó durante una visita a la zona el vicepresidente colombiano, Óscar Naranjo.

El funcionario subrayó que "Mocoa no está sola y no estará sola". Y así parecen demostrarlo las expresiones de ciudadanos que se han apresurado a donar víveres y recursos para paliar esta tragedia, considerada una de las mayores que ha golpeado a Colombia después de la avalancha que hace 30 años arrasó la ciudad de Armero (centro), donde perdieron la vida unas 25.000 personas.

Alimentos, agua, ropa y recursos para apoyar a los damnificados encabezan las listas de la ayuda recibida en distintas ciudades del país. En la sede de la Cruz Roja Colombiana (CRC) en Bogotá, que alberga uno de los centros de acopio más grandes del país, se reciben a diario bolsas con harina, arroz, enlatados, granos y aceite con destino a la zona de la tragedia que mañana será visitada por el presidente, Juan Manuel Santos. La ayuda incluye miles de litros de agua, prendas de vestir y elementos de aseo y cuidado personal.

Cifras de la Cruz Roja indican que en los últimos seis días se recibieron 163 toneladas de alimentos y otras 70 toneladas de productos de aseo, ropa y colchonetas, así como 35.000 litros de agua. La solidaridad ciudadana también se ha manifestado en otros canales, como mensajes de texto, donativos empresariales y depósitos de personas particulares a cuentas oficiales.