Carles Puigdemont en EE UU.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, acompañado del conseller de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, durante su visita al Cambridge Innovation Center, en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), EE UU. Jordi Bedmar / EFE

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha equiparado este lunes el soberanismo catalán con el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, la lucha entre 1954 y 1968 para poner fin a la discriminación y segregación racial de los afroamericanos.

"Nuestra lucha es un reflejo de la lucha por los derechos civiles estadounidenses. Las instituciones estadounidenses han respetado la democracia y la voluntad de su pueblo de adaptarse a los nuevos tiempos", afirmó Puigdemont durante una conferencia titulada "Cataluña, hoy y mañana", pronunciada en la Universidad de Harvard.

"El Gobierno español debe escuchar a su pueblo y respetar los derechos civiles", agregó, tras afirmar que la sentencia del Constitucional en 2010 sobre el Estatuto de Cataluña fue un "golpe abrupto" al que siguió "una regresión en derechos civiles y poder político", así como "una vuelta a tiempos pasados".

El presidente de la Generalitat señaló que la Constitución de Estados Unidos "pertenece al pueblo estadounidense, y no al revés" y destacó que "ha sido enmendada hasta 27 veces". "Gracias a eso, la esclavitud fue abolida. Gracias a eso, las mujeres y hombres pueden votar. Gracias a eso, la segregación es algo del pasado", ha indicado.

Referéndum

A continuación, pasó a defender el referéndum de autodeterminación que su Gobierno quiere celebrar como muy tarde en el mes de septiembre de este año y al que se opone el Gobierno español: "Estamos convencidos de que el referéndum es el mecanismo más claro, más fuerte y más aceptable internacionalmente para determinar la voluntad del pueblo en una decisión de esta magnitud", sostuvo. "Creemos que la mejor manera de preguntar a la gente es en las urnas", añadió.

Puigdemont afirmó que el Gobierno catalán querría que el referéndum se pactara con el Ejecutivo central como mejor opción, "pero hasta ahora ha sido imposible debido a la negativa constante y absoluta del Gobierno español de discutirlo", dijo. "Nuestra propuesta de diálogo y consenso seguirá abierta hasta el último día", aseguró, aunque, si no se logra un pacto con el Estado, insistió en que prevé llevarlo a cabo igualmente.

El presidente de la Generalitat se refirió a las consecuencias penales del proceso participativo del 9N de 2014, por el que fueron inhabilitados el expresidente catalán Artur Mas y los exconsellers Joana Ortega, Francesc Homs e Irene Rigau "por haber permitido al pueblo catalán participar en una consulta democrática".

Puigdemont inició este lunes en Boston su primer viaje a Estados Unidos como presidente de la Generalitat, que durará cinco días, pero no está previsto que se reúna con ningún funcionario del Gobierno de Donald Trump.

Sí está en su agenda mantener encuentros mañana martes con legisladores en el Congreso de Estados Unidos, en Washington, pero no ha trascendido por el momento más información al respecto.