Este viernes se cumplen dos años desde que Andreas Lubitz, el copiloto del avión de Germanwings, se estrellase contra los Alpes franceses con 150 personas a bordo.

Su padre ha aprovechado el segundo aniversario de la catástrofe para denunciar supuestos errores en la investigación realizada hasta el momento, negando que su hijo provocase deliberadamente la catástrofe.

"Hay claramente muchas cosas que no se investigaron en absoluto, tal vez porque no querían investigarlas", afirma Günter Lubitz en declaraciones publicadas en el semanario Der Zeit, en la que ha sido la primera vez en la que ha comparecido ante los medios para presentar su visión de los hechos.

El vuelo 4U9525 de Germanwings, filial de bajo coste de la aerolínea alemana Lufthansa, que había despegado de Barcelona el 24 de marzo a las 10.10 horas con destino a Dusseldorf, se estrelló contra los Alpes franceses por la acción deliberada y suicida de su copiloto, según la investigación.

"Nuestro hijo era una persona muy responsable. No tenía motivo alguno para planear un suicidio y llevarlo a cabo. Menos aún para arrastrar a la muerte a 149 inocentes", sostiene el padre.

Además, Günter Lubitz, ha sostenido que no hay "ni una prueba fundamentada" de que Andreas "planeara" una acción así y acusa asimismo a la "prensa sensacionalista" de haber difundido una imagen falsa de su hijo.

El padre del copiloto ya anunció para este viernes una comparecencia de prensa donde presentará el informe elaborado por el periodista y experto en aviación, Tim van Beveren.

Dicho informe se basa, según Lubitz, en las 16.000 páginas que comprenden las actas de las fiscalías de Düsseldorf, que asumió las investigaciones en Alemania, y la llamada Comisión Especial de Los Alpes, por parte francesa.

De acuerdo con las conclusiones de ambas fiscalías, Andreas Lubitz estrelló el aparato de Germanwings aprovechando la ausencia momentánea del piloto, al que bloqueó la puerta de acceso a la cabina tras quedarse solo en su interior.

Según se reveló tras la tragedia, Lubitz había pasado en los años anteriores por unas 40 consultas médicas por diversos trastornos psíquicos y depresiones, tenía tendencias suicidas y estaba el día de la catástrofe de baja médica, pero lo había ocultado a sus superiores.

El hecho de que la familia de copiloto presente su informe coincidiendo con el aniversario de la catástrofe, en el que se prevén diversos actos en memoria de las víctimas, ha sido duramente criticado por familiares de éstas, en su mayoría de nacionalidad alemana y española.