Violador de Vall d'Hebron
José Rodríguez Salvador. EFE / JULIÁN MARTÍN

La alarma social saltó el pasado 22 de septiembre. José Rodríguez Salvador, el violador del Vall d’Hebron, salía de prisión al cumplir 16 de los 311 años a los que estaba condenado por 16 violaciones. Los psicólogos dictaminaron que no estaba rehabilitado.

Justicia admite que "hay que hacer algo" con los agresores sexuales cuando terminan su condena. Por eso ha puesto en marcha una "comisión multidisciplinar, formada por expertos de Justicia, Sanidad e Interior", para hacer un seguimiento a los delincuentes sexuales una vez que salen de prisión. Actualmente hay 2.400 en las cárceles españolas.

Esta comisión, que ya se ha reunido por primera vez este mes, analizará cada caso y decidirá qué tipo de seguimiento hace falta para prevenir la reincidencia: tratamiento psicológico, psiquiátrico o incluso químico, aunque el Ministerio duda de la eficacia de la castración química, "ya que no da resultados".

Libertad vigilada

Justicia también está trabajando en la reforma del Código Penal, que incluye "medidas posdelictivas" para los delincuentes sexuales: un tratamiento terapéutico durante dos años y libertad vigilada también por dos años, aunque Justicia es partidaria de ampliar aún más ese plazo. También habrá un teléfono de atención a las víctimas, como ya funciona para la violencia de género.

Actualmente, de los 2.400 agresores sexuales en prisión, sólo 400 están siguiendo programas de rehabilitación.

100.459 maltratadores

Desde que Justicia creara en abril de 2004 el Registro Central de Maltradadores, 100.459 personas forman ya parte de esta macrobase que sólo incluye a las personas que han sido condenadas por maltrato. De todas ellas, 91.861 son hombres (el 91%) y 8.598 mujeres.

Suponen casi un tercio de las 331.416 denuncias que desde abril de 2004 hasta el 12 de octubre de este año se han interpuesto en los juzgados españoles. A pesar de estas altas cifras (331.000 denuncias y 100.000 condenados), sólo 3.400 personas están hoy en prisión por delitos de violencia doméstica.