El Parlamento vasco aprobó ayer el Plan de Seguridad y Salud Laboral para el periodo 2007-2010 con el objetivo de frenar la escalada de accidentes laborales registrada el último año. Desde octubre de 2006 hasta septiembre de este año, en Euskadi han perdido la vida 55 trabajadores, sin contar los autónomos. En ese mimo periodo, un año antes, las víctimas mortales fueron 39; es decir, el incremento ha sido del 40%.

No obstante, también hay un dato bueno. El número de accidentes que necesitaron baja descendió un 11% en un año.

Con este panorama, el plan aprobado ayer en la Cámara legislativa de Vitoria nace con un objetivo claro: reducir para 2010 a la mitad los accidentes más graves, incluidos los mortales.

Para ello, el plan contempla seis grandes líneas de actuación: formar a los trabajadores en materia de seguridad; aumentar la inspección; incidir en la sensibilización, sobre todo en las pequeñas y medianas empresas, más remisas a imponer medidas de seguridad;  bonificar a las empresas que acrediten certificaciones en materia de prevención de riesgos laborales; incrementar el compromiso de todas las instituciones; y marcar retos concretos sobre salud laboral.

El principal foco de accidentes está en la construcción. En este sector se concentran más de la mitad de los siniestros laborales, especialmente los más graves.

El tamaño de la empresa también incide directamente. Generalmente, las grandes suelen cumplir más estrictamente las medidas de seguridad. No obstante, entre 1998 y 2006 se ha registrado un aumento desde el 9% hasta el 13,9% de accidentes en empresas de más de 250  trabajadores. En el otro extremo, las que tienen menos de 25 contratados, mantienen un índice similar, en torno al 41% del total de accidentes registrados.

Mejor en plantilla que eventual

Los trabajadores en plantilla, además de la seguridad que proporciona acudir cada día a la empresa con un contrato indefinido, si creen en la estadística, tienen menos probabilidades de tener un accidente que aquellos operarios con contratos temporales.

Según los datos de la Consejería de Trabajo del Gobierno vasco, entre estos últimos se constata una elevada incidencia de los accidentes en jornada laboral con baja; en concreto, 102 accidentes por cada 1.000 empleados. Este índice se reduce hasta un 47 por cada 1.000 empleados cuando se refiere a operarios de plantilla.