Luis Bárcenas confesó este martes en la Audiencia Nacional que carece de contratos o documentos que le permitan justificar todos los ingresos que recibió en sus cuentas suizas, donde llegó a ocultar una fortuna de más de 47 millones de euros que calificó como su "fondo de pensiones" particular.

El exgerente y extesorero del PP, que se sienta en el banquillo acusado de embolsarse 1,2 millones en sobornos y de quedarse con casi 300.000 euros de la 'caja B' del partido, se presentó en la trigésimo primera jornada del juicio por la macrocausa Gürtel con un "cuadro" recopilado por él mismo a base de extractos bancarios, apuntes encontrados en agendas personales y datos remitidos por el abogado argentino Edgardo Patricio Bel, con el que realizó diversos negocios en Latinoamérica.

Este procedimiento dura ya nueve años y se nos han muerto cuatro imputados"Es un cuadro muy completo, complicado. He hecho un esfuerzo teniendo en cuenta las operaciones de cartera que he hecho", ofreció a la fiscal Concha Sabadell cuando esta le interrogó -de forma pormenorizada- acerca de las operaciones de intermediación, las transacciones comerciales o las recomendaciones bursátiles con las que alcanzó tales ganancias, como la que le llevó a embolsarse 700.000 euros de plusvalía por asesorar a "un socio" en la compraventa de acciones de la eléctrica Endesa en el año 2009.

Bárcenas admitió, sin embargo, que esta relación no tiene "documentación soporte" que la respalde de forma completa. Además, incurrió en inexactitudes y contradicciones respecto a sus declaraciones anteriores a la hora de relatar sus movimientos.

Durante su intervención no pudo mostrar los correos electrónicos con los supuestamente se comunicaba con sus inversores ni comprobante alguno de las ventas de cuadros que aseguró haber realizado con su compañero de filas Rosendo Naseiro -solo era su "socio financiero, alegó-. El préstamo personal que firmó a Luis Fraga, exsenador y sobrino del fundador del partido Manuel Fraga, tampoco está registrado. Solo el que realizó al también extesorero del PP Ángel Sanchís, imputado en el mismo caso que Bárcenas y junto al que invirtió en el mercado agropecuario argentino, está documentado.

"Los he pedido [los contratos], pero este procedimiento dura ya nueve años y se nos han muerto cuatro imputados", se excusó en un momento dado ante la sala de la Audiencia Nacional. Entre los fallecidos están Francisco Yáñez, padre del considerado como su testaferro, Iván Yáñez,  y amigo personal de Bárcenas. Álvaro Lapuerta, antecesor de Bárcenas como contable de Génova, no ha podido ser juzgado tras sufrir un accidente y padecer demencia.

En Suiza desde 1988

Bárcenas explicó que comenzó a operar en Suiza en el año 1988, con solo 31 años y cuando se encontraba trabajando para Alianza Popular, mediante una cuenta en Private Bank en la que ingresó 100 millones de pesetas procedentes de operaciones en Puerto Rico. Después, traspasó sus ganancias al Dresdner Bank y al Lombard Odier, donde fueron halladas por los investigadores del 'caso Gürtel'.

El dinero era de operaciones que hacía fuera y
no lo declaraba
en España
Esos fondos nunca fueron comunicados ni a la hacienda española ni consignados en su declaración de bienes ante el Senado porque su intención, aseguró, era realizar "operaciones comerciales en el exterior" y mantener un "fondo de pensiones". "No están declarados. El dinero era de operaciones que hacía fuera, quería tenerlo fuera y no lo declaraba en España. Eso es así", subrayó.

En su opinión, esto no ocasionó "ningún perjuicio" al Estado, porque pagó los cargos correspondientes al regularizar el dinero. Lo hizo, eso sí, cuando ya estaba imputado y acogiéndose a declaraciones complementarias en 2011 y a la amnistía fiscal que el gobierno de Mariano Rajoy hizo en 2012: "Hablé con un asesor fiscal para que me hiciese la declaración".

Solo a partir de ahí empezó a disponer de cantidades en efectivo de esas cuentas "para uso propio". Antes, las cuentas solo recibían ingresos desde el extranjero. "Me pagaban en Suiza. Nunca he viajado a Suiza con dinero desde España", defendió. Bárcenas relató que, cuando se trataba de ingresos en metálico, se citaba en cafeterías de Ginebra o Zurich con sus inversores antes de acudir juntos a los bancos. "Me acercaba y decía '¿No estará usted esperando a Luis Bárcenas? Soy yo'", relató a la fiscal Sabadell.

El acusado exculpó a su esposa, Rosalía Iglesias, quien "jamás" le vio entregar dinero en metálico a los bancos suizos ni le hizo preguntas acerca de las cuentas, a pesar de que nunca las declararon a Hacienda, de que ella llegó a figurar como titular y de que tenía, incluso, tarjetas de crédito a su nombre. "Mi mujer, gracias a Dios, no me preguntaba nunca, firmaba lo que le ponía delante. Jamás ha visto ningún movimiento de una cuenta en Suiza", descargó.

Sociedad en Panamá

Las cuentas suizas, constituidas en los años 90, cambiaron de titularidad en 2004. Bárcenas, ya como senador en ejercicio, las puso a nombre de la sociedad Sinequanon, con sede en Panamá. La creación de esta entidad corrió a cargo de Favona, el mismo despacho perteneciente a Lombard Odier que usaron la familia Borbón-Dos Sicilias y Borbón -emparentada con la Familia Real española- o la familia de Jordi Pujol para esconder su dinero, según la investigación de los 'Papeles de la Castellana'.

La sociedad Sinequanon llegó a acumular 22,1 millones de euros
en 2007
Esta maniobra no pretendía esconder la actividad en el extranjero, según Bárcenas, sino que se hizo para poder administrar -a través Sinequanon y con poderes restringidos- 3 millones de euros de inversores uruguayos que sabían que requerían de sus conocimientos sobre distintos mercados, pero sabían que era una persona "expuesta políticamente".

La Fiscalía cuestionó que Bárcenas no hubiese mencionado este motivo durante la fase de instrucción, a lo que el acusado contestó que obecedía a su intención de no citar a personas que no estaban implicadas en la causa. "En este momento definitivo tengo que hablar de lo que tengo que hablar", se excusó.

Sinequanon llegó a acumular 22,1 millones de euros en 2007. En 2009, cuando caso Gürtel ya había estallado, Bárcenas prescindió de ella y comenzó a operar con la sociedad Tesedul, la que utilizó para acogerse a la amnistía fiscal del ministro Cristóbal Montoro. En ese momento, otorgó poderes para gestionar sus cuentas y su cartera financiera a Iván Yáñez, su apoderado y también imputado en el caso. La investigación judicial, aseguró, fue "casualidad, no la causa" de esa cesión de poderes.