Bob Dylan - Endless Highway 1, 2015–2016
'Autopista sin fin', pintura acrílica sobre lienzo, de Bob Dylan Courtesy Halcyon Gallery © Bob Dylan

"Creo que la llave del futuro está en los restos del pasado y debes dominar los idiomas de tu propio tiempo antes de que puedas tener cualquier identidad en el presente". Muy poco amigo de justificar sus movimientos artísticos, el músico, escritor y cantante Bob Dylan —reciente Premio Nobel de Literatura con escandalera de algunos gremialistas de la narrativa entendida como disciplina regida por leyes del siglo XVIII— ha publicado un ensayo inédito de casi dos mil palabras.

El texto prologa y justifica, de modo pausado y argumentativo, The Beaten Path (El sendero recorrido), una exposición de una treintena de acuarelas, acrílicos y dibujos que Dylan expone, hasta el 11 de diciembre, en la Galería Halcyon de Londres. La colección, la más depurada e intensa de las series de pinturas del multifacético creador —que se acercó por primera vez a los lienzos y papeles de dibujo a mediados de los años sesenta—, pretender mostrar como las "carreteras secundarias" y los restos de un pasado "arcaico" siguen forjando el paisaje de los EE UU.

'Cómo ves el paisaje al cruzarlo'

La exposición en la exclusiva y chic galería, donde Dylan ya había expuesto esculturas de hierro forjado en 2013, tiene un "tema común", añade el artista. Todas las piezas "tienen algo que ver con el paisaje americano, cómo lo ves al cruzarlo y tomarlo por lo que vale". Lo que importa, precisa uno de los músicos que más conciertos ofrece cada año desde hace treinta y que pasa más días en un autobús-vivienda que en cualquier otra residencia, aconseja una manera de transitar por el mundo: "mantenerse fuera de las carreteras principales y viajar por las secundarias, con estilo libre".

Los organizadores de la muestra califican los cuadros como "capturas de imágenes icónicas" esbozadas por Dylan "mientras viaja por las principales rutas y carreteras de los EE UU". Los temas son como "pausas en un desplazamiento casi eterno": luces brillantes de moteles contra un telón de fondo de cielo azul, la vista desoladora de un aparcamiento en penumbra visto desde una ventana de hotel, horizontes que parecen los límites del mundo, marquesinas de antiguos salones de cine, campos petrolíferos semiabandonados....

Acompañar a Dylan en sus viajes mientras cruza los EEUU Los cuadros, datados entre 1915 y 1926, "invitan al espectador a acompañar a Dylan en sus viajes mientras cruza los EEUU a través de las calles secundarias, de los callejones y de las carreteras del país", añaden los organizadores de la exposición, que definen el temario como una prolongación del mundo cantado por el músico, un país que "todavía mantiene su poder de atracción".

'Fugaces instantáneas'

Los cuadros son "fugaces instantáneas" de moteles, recintos feriales olvidados, coches antiguos, viviendas urbanas, extensas llanuras, vías de tren, cabañas, puentes, donuterías para viajeros necesitados de un respiro y, siempre, la "carretera abierta" que nos recuerda un paisaje "no contaminado por la efervescencia de la cultura pop". Junto a las huellas y el bullicio de los entornos urbanos,  The Beaten Path muestra "un paisaje natural ilimitado y sin prisas, donde la forma y el color convergen de mutuo acuerdo" y emerge "la belleza natural del rural" de los EE UU.

El propósito es simple, no experimental o exploratorio "Para esta serie de pinturas", añade Dylan, "la idea era crear imágenes que no pudiesen ser malinterpretadas por mí o cualquier otra persona". Ese afán de indiscutible realismo, fue adoptado por el artista de manera "semiconsciente", explica. "Escogí las imágenes por los significados que tienen para mí y los patrones se pueden ver en que las imágenes se repiten —carreteras, chozas, muelles, automóviles, calles, vías de ferrocarril, puentes, moteles, paradas de camiones, líneas eléctricas, iglesias, signos y símbolos...— (...) El propósito es simple, no experimental o exploratorio".

'Descartar la cultura de consumo'

Dylan intentó, "de manera consciente, descartar la cultura de consumo o la cultura popular" de las pinturas y dibujos, "incluyendo medios de comunicación, arte comercial, celebridades, embalajes de consumo, publicidad...".

El espectador no tiene que preguntarse si es real o un delirio El artista quiere mantenerse alejado de cualquier interpretación: "No hay nada que sugiera que estas pinturas están inspiradas en los escritos de Sigmund Freud, o que estén basadas en imágenes mentales, oníricas, mundos de fantasía, misticismo religioso o materia ambigua. En cada imagen el espectador no tiene que preguntarse si es un objeto real o un delirio. Si visita el lugar de cada imagen, verá lo mismo. Es lo que nos une a todos", concluye.

Tras el accidente de moto

Aunque practica la pintura desde mediados de los años sesenta, cuando, tras un grave accidente de moto, se retiró del mundo para vivir con su familia en una casa de la zona rural de Woodstock, en el estado de Nueva York, Dylan no empezó a entrar en los circuitos artísticos serios hasta 2007, cuando debutó en las galerías de arte con The Drawn Blank Series. Al año siguiente expuso The Brazil Series; en 2011, The Asia Series; y en 2013, The New Orleans Series.

Previamente sólo se habían difundido algunos de sus cuadros en carpetas de discos: en 1968 una de sus obras fue usada para la portada de Music from Big Pink, el disco de debut del grupo The Band, su banda de acompañamiento en varias épocas. Dos años más tarde, Dylan utilizó otro óleo para la cubierta del peor disco de su carrera, Selfportraitque será reeditado en una versión diferente y con un nuevo dibujo en la cubierta dentro de unos días— y también Planet Waves (1974) tiene como carpeta una de las obras gráficas del artista.

Compró los derechos de fotos antiguas para pintar cuadros La exposición The Asia Series, estrenada a bombo y platillo en la prestigiosa Galería Gagosian de Nueva York, terminó con polémica al descubrirse que casi una docena de los cuadros que Dylan presentaba como apuntes del natural realizados durante sus giras por Extremo Oriente eran copias en pintura de antiguas fotografías. Hubo acusaciones de plagio y engaño y luego trascendió que el músico había comprado los derechos de uso de las imágenes a agencias de fotografía.