El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha asegurado durante su intervención en el debate de investidura de Mariano Rajoy que el candidato del Partido Popular al Gobierno de España "no es nuestro presidente", pero "sí el que han elegido los españoles" y ha defendido el acuerdo de 150 puntos que han firmado con los populares para apoyar a Rajoy con sus 32 diputados. "Ciudadanos es el partido del sí y había que desbloquear la situación política", ha sentenciado.

Rivera ha explicado que la opción que defendía Ciudadanos era la de la de una "gran coalición" con PP, PSOE y C's, una apuesta "mucho más potente" con un gobierno "nuevo y libre de corrupción". "No hubo cambio de gobierno ni de presidente porque Podemos no quiso", ha apuntado en referencia a las negociaciones que se produjeron después de las elecciones del pasado 20 de diciembre.

No hubo cambio de gobierno ni de presidente porque Podemos no quiso "Estamos ante una nueva etapa política. Se acabaron las mayorías absolutas. Es el momento de entre todos sustituir las viejas cañerías. Es cierto que habrá viejas cañerías que seguirán funcionando pero los ciudadanos han elegido un nuevo Parlamento", ha afirmado el líder Ciudadanos.

No obstante, Albert Rivera ha avisado al líder del PP que el principal responsable de que la legislatura "vaya bien o mal" y de que ésta consiga o no durar es el propio Rajoy. El dirigente catalán ha hecho esta advertencia al candidato popular después de apreciar el pasado miércoles que Rajoy insistía mucho en que se avecina un periodo complicado y muy complejo, recalcando así que es el Gobierno el que "tiene que adaptarse al Parlamento y no el Parlamento al señor Rajoy".

El presidente de Ciudadanos, además, ha pedido a Rajoy, que su nuevo Gobierno apruebe una ley del Autónomo para que puedan contratar y mejorar el empleo, y ha urgido una nueva reforma laboral que conlleve "cesiones" por parte de todos.

Ironía hacia Podemos

En un momento de su discurso Rivera ha presentado varios recibos, que con ironía ha denominado "pancartas" en referencia a Podemos, de autónomos, de libros de texto de familias o de personas que atienden a discapacitados. "Estos son los temas que preocupan a los españoles", ha dicho al mostrar una factura de autónomos y pedir una nueva Ley que refuerce y garantice su trabajo y "lo tengan más fácil a final de mes".

Ha solicitado a Rajoy que cumpla los puntos económicos firmados con Ciudadanos para que se pongan en marcha unas reformas que redundarán no sólo en la macroeconomía sino también en la microeconomía, "en la del bolsillo de los ciudadanos".

Rivera ha incidido en la necesidad de hacer una reforma del mercado laboral, que ya "no aguanta más parches", y ha reiterado la propuesta de Ciudadanos de convocar una mesa de diálogo con los principales partidos políticos, "con el Gobierno y con las patronales y sindicatos, pero con cesiones".
"Porque sino que ¿vamos a montar un 'show', o vamos a hacer los Pactos de la Moncloa?", ha dicho

"No podemos gastar lo que no tenemos"

En el turno de réplica de Rajoy al presidente de Ciudadanos, el presidente del Gobierno en funciones le ha pedido "controlar" el déficit público porque "ya hemos visto lo que ocurre cuando se dispara. Si algo ha sido útil, ha sido controlar el déficit que nos ha dado crédito y confianza a nuestro país".

Rajoy ha añadido que hay algunas cosas a las que el nuevo Ejecutivo no podrá renunciar y en primer lugar ha puesto la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado de 2017 y los compromisos con la Unión Europea. Ha pedido proporcionar un mínimo grado de estabilidad al nuevo Gobierno y "no liquidar todas las reformas puestas en marcha", ya que "sería un error".

El presidente del PP ha reiterado que "no podemos gastar lo que no tenemos", y ha recordado que las previsiones económicas de crecimiento de España son "razonables", tras augurar que el PIB crecerá en 2016 en el entorno del 3% "cuatro veces más que Italia y dos más que Francia", mientras que en 2016 aumentará el 2,3%.

Sin embargo, ha advertido, el riesgo de la parálisis institucional es un "riesgo" que puede afectar a estas previsiones de crecimiento y creación de empleo. "Es mi obligación decir que no podemos revertir las políticas económicas y las reformas puestas en marcha porque no es bueno para España", ha afirmado, aunque se ha mostrado dispuesto a hacer cambios "razonables".