Tiene el tamaño de una cancha de baloncesto y ha logrado la hazaña más difícil lograda jamás por la NASA al llegar al planeta más grande del sistema solar. La sonda no tripulada Juno alcanzó este martes la órbita de Júpiter tras un viaje de cinco años por el espacio, con el objetivo de destapar los interrogantes que el planeta gaseoso esconde.

Esta ambiciosa misión tiene previsto durar 20 meses, en los que la sonda dará 37 vueltas a la órbita de Júpiter para ayudar a entender mejor cómo se formó y evolucionó este gigante en el que podría caber la Tierra más de mil veces. Los astrónomos de la NASA sostienen que no se puede conocer el origen del sistema solar ni cómo surgió el planeta Tierra sin descubrir antes cómo se formó Júpiter.

Pero toda gran hazaña tiene un final: la misión de Juno terminará en febrero de 2018, cuando la sonda tiene previsto chocar intencionadamente en la atmósfera del planeta gigante y se destruirá. Estos son los misterios que encierra Júpiter y que Juno pretende dara conocer a la humanidad:

Su origen

Desde que este planeta fue descubierto por Galileo Galilei en 1610, su origen sigue siendo desconocido. Júpiter fue probablemente el primer planeta que surgió en el sistema solar, de ahí la importancia de la misión Juno. Esta teoría se sustenta en que el planeta contiene muchos de los gases ligeros de los que está hecho el Sol, hidrógeno y helio, asegura la NASA. Para estar compuesto de estos gases, Júpiter tuvo que formarse cuando el sistema solar era joven, es decir, poco después de que una nube gigante de gas y polvo explotase hace 4.600 millones de años y diese forma al Sol, los planetas, satélites y asteroides.

Composición y estructura

Juno intentará revelar también qué hay bajo las nubes que dan esos tonos anaranjados al planeta. La sonda busca averiguar de qué está hecho Júpiter y cuánta cantidad de agua podría contener. Los científicos han podido descubrir hasta la fecha que el 99% del planeta es hidrógeno y helio, pero el 1% restante es una incógnita. Otra de las grandes preguntas sobre Júpiter es de cuántos elementos pesados se compone. El más conocido e importante es el oxígeno, presente también en el agua. La NASA cree que la cantidad de oxígeno de Júpiter podría equivaler a la de 20 veces la Tierra.

Según los datos extraídos por otras sondas espaciales y telescopios, Júpiter debe estar formado por materiales más pesados que el hidrógeno y el helio. El secreto mayor guardado de este planeta está en su corazón, el núcleo. ¿Es sólido o líquido? Hay muchas teorías sobre ello. La mayoría sugieren que Júpiter tiene un núcleo sólido y denso de elementos pesados que se formaron cuando el sistema solar todavía era primitivo. Esta tesis nunca se ha llegado a confirmar.

Por otro lado, los remolinos de las nubes, las líneas que forman y las tormentas que se crean podrían guardar relación con lo que se esconde en el interior del planeta, otro misterio que Juno ayudará a desvelar.

Campo magnético

¿Cómo funciona su campo magnético y dónde se crea? La extensa magnetosfera de Júpiter está formada por un campo magnético de gran intensidad, cuyo origen está en el interior del planeta. Su peso demoledor crea temperaturas y presiones extremas que los científicos han logrado recrear por fracciones de segundo en laboratorio. Dicho experimento sugirió que en algún punto en el interior de Júpiter, la presión y la temperatura se vuelven tan intensas que el hidrógeno pasa de estado gaseoso a líquido y se convierte en conductor de electricidad. Los científicos creen que es en este punto donde tiene su origen el campo magnético del planeta.

Por otro lado, a raíz de diversas observaciones de Júpiter, se ha podido determinar que su eje de rotación está desplazado de sus polos magnéticos, lo que significa que el planeta cuenta con un "norte magnético" al igual que la Tierra. La sonda Juno orbitará por primera vez los polos de Júpiter para ayudar a entender cómo funciona el campo magnético y en qué punto se origina.

El clima de Júpiter

La nave Galileo de la NASA permitió descubrir que el brillante planeta tenía vientos fuertes y que además había tormentas. Para Jonathan Lunine, científico de la NASA y coinvestigador en formación planetaria de las universidades de Arizona y Roma, este último fenómeno meteorológico es uno de los aspectos más fascinantes del clima en Júpiter. "Sabemos que hay relámpagos en Júpiter, la sonda Galileo tomó imágenes de ellos. Estos rayos son cientos de veces más potentes que los de la Tierra".

Según este científico, el hecho de que existan estas tormentas en Júpiter "es sorprendente, porque obtiene menos energía del Sol que la Tierra, está mucho más alejado". Lo que los investigadores buscan a partir de ahora con Juno es "entender la estructura de los relámpagos, cómo se forman, cuánta agua hay en ellos, cómo están organizados, si son más grandes que los rayos terrestres y por qué existen en este planeta".

Satélites

A Júpiter se le conocen un total de 67 satélites alrededor de su órbita. Cuatro de ellos, los denominados satélites galileanos —descubiertos por Galileo—, cuentan con una masa planetaria y serían considerados planetas enanos si orbitaran el Sol: Ío, Europa, Ganímedes y Calisto. Son también las lunas más grandes de este planeta.

La NASA ha podido confirmar que tres de estas lunas, Europa, Calisto y Ganímedes, tienen agua en su interior. Hace poco más de un año que la agencia estadounidense revelaba que Ganímedes alberga un océano bajo su superficie congelada. En 2011, científicos de la Universidad de Texas hallaron agua en la corteza de Europa con un volumen similar al de los Grandes Lagos de Norteamérica. Calisto, cuya apariencia recuerda a la de una pelota de golf debido a sus cráteres, está formado por roca y hielo a partes iguales. A diferencia de los otros satélites galileanos, carece de actividad tectónica.

Después de Juno, las misiones a este planeta no cesarán. En 2022, la Agencia Espacial Europea (ESA) tiene previsto lanzar la misión JUICE, con la que estudiarán Júpiter y sus lunas heladas.

Europa, ¿alberga vida?

La NASA también tiene puesto el ojo en Europa. Según los expertos, bajo la superficie helada de esta luna podría haber un océano con el doble de agua que en la Tierra. ¿Y vida? Ya hay en marcha dos potentes investigaciones de la NASA para ayudar a desvelar si Europa puede albergar las condiciones perfectas para ello. Por ahora, se ha descubierto que el océano de Europa tiene un equilibrio químico similar al de la Tierra. De ahí que esta luna esté considerada por los científicos como uno de los lugares del sistema solar más prometedores para hallar signos de vida.

En la próxima década, la NASA tiene previsto lanzar una sonda a Júpiter para poder realizar varios sobrevuelos a Europa e investigar así su composición, la estructura de su interior y su superficie helada.

La misión Juno

La NASA ha invertido en este proyecto un total de 1.300 millones de dólares. Juno es la segunda sonda diseñada por el programa de la NASA 'New Frontiers', tras 'New Horizons', que se aproximó a Plutón en julio de 2015 después de nueve años y medio de travesía espacial.

A diferencia de otros ingenios espaciales, que necesitan energía nuclear para aventurarse tan lejos del Sol, Juno es capaz de generar suficiente energía gracias a sus tres enormes paneles solares. La nave ya hizo historia en enero al convertirse en la sonda impulsada por energía solar en llegar más lejos en el espacio, a alrededor de 793 millones de kilómetros del Sol.

Lleva el nombre de la diosa Juno, hermana y esposa de Júpiter, que según la mitología romana, podía ver a través de las nubes. Como ella, esta sonda será la primera en observar lo que hay debajo de las nubes de este planeta.