El hueso hiodes, situado en la garganta, es el que hace posible que los seres humanos puedan hablar. A finales de los noventa se encontraron dos ejemplares fosilizados en Atapuerca (Burgos) y esta semana, la revista Journal of Human Evolution publica los resultados de la investigación a la que el equipo de Atapuerca sometió durante años a dichos fósiles.

El estudio revela que estos pequeños y frágiles huesos son muy similares al de los humanos actuales, lo que permite a los científicos concluir que los preneandertales de hace 500.000 años podían hablar, aunque no significa que necesariamente lo hicieran, informa El País.

Desmonta la hipótesis de que los neandertales tenían un hiodes similar al de los chimpancés
La conclusión de dicha investigación, co-dirigida por Ignacio Martínez Mendizábal, profesor de Paleontología de la Universidad de Alcalá, y Juan Luis Arsuaga, catedrático de Paleontología de la Complutense y director del Centro Mixto (UCM-ISCIII) para el Estudio de la Evolución y el Comportamiento Humanos, desmonta la hipótesis de muchos científicos de que esta antigua especie europea y sus antecesores tendrían un hioides similar al de los chimpancés, incapaces de hablar.

Hasta ahora, el origen del lenguaje se había fechado en 200.000 años atrás. Sin embargo, el hallazgo de estos dos huesos hioides obligaría a remontarse mucho más lejos, concretamente a un mínimo de medio millón de años, según dicho estudio.

Hasta ahora sólo se habían encontrado otros tres hioides de homínidos en el mundo: uno de hace 60.000 años, otro de 40.000 (hallado en Asturias) y un tercero de hace unos 3,3 millones de años, muy parecido al hueso correspondiente del chimpancé.