Luis de Guindos
El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, hace unas declaraciones en las que ha recordado que la advertencia de la Comisión Europea (CE) sobre el riesgo de que España incumpla el déficit en los próximos dos años se ha dado otras ocasiones y ha asegurado que España "siempre acaba cumpliendo". EFE

El ministro de Economía y Competitividad en funciones, Luis de Guindos, asumirá el despacho ordinario de las responsabilidades del Ministerio de Industria, Energía y Turismo tras la renuncia de su titular, José Manuel Soria.

Según ha informado el Ministerio de la Presidencia,  Mariano Rajoy, ha aprobado un real decreto por el dispone que De Guindos asuma ese despacho ordinario.

Soria ha presentado su renuncia al cargo y a su acta de diputado y a la presidencia del PP en Canarias después de que su nombre fuera relacionado con varias empresas opacas reveladas por los papeles de Panamá.

Ya en la rueda de presna tras el Consejo de Ministros de este viernes, la vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, había adelantado que sería otro ministro el que asumiera las funciones de Industria. Al estar el Gobierno en funciones, no puede designar nuevo ministro de Industria.

Una "suplencia"

Sáenz de Santamaría explicó que no se trata de "suplencia" como tal, ya que un Gobierno en funciones no puede nombrar ministros, sino de una "delegación" de responsabilidades a otro ministerio.

De hecho, Soria ha optado por la renuncia expresa ante la imposibilidad de dimitir, ya que todo el Gobierno cesó al día siguiente a las elecciones del 20 de diciembre y se encuentra en funciones desde entonces.

En virtud de este decreto, Economía asumirá a partir de ahora las funciones en materia de industria, energía, telecomunicaciones y turismo, aunque al tratarse de un Gobierno en funciones las responsabilidades se verán bastante mermadas.

El área de energía incluye la electricidad, con una reforma eléctrica ya terminada; el gas natural; el petróleo, un sector bastante liberalizado en el que quedan pocas competencias; renovables, cuya retribución está fijada para los próximos años, o el carbón, una materia polémica que se encuentra a la espera de regulación.

La división industrial se encuentra aplicando un plan de digitalización y la de telecomunicaciones, estable hasta que se liberen las frecuencias para el 5G.