Pablo Casado
El vicesecretario de comunicación del PP, Pablo Casado. JORGE PARÍS

A primera vista parece cortado por el mismo patrón que Pedro Sánchez, Albert Rivera o Andrés Herzog, el de la difunta UPyD: pelo corto, mejillas bien afeitadas, sonrisa de serie, traje ajustado, aunque no tanto como el de Rivera, chaqueta oscura y camisa clara, con corbata o sin ella según toque. Forjado en la escuela política de la FAES y en la escuela retórica de La Sexta Noche, pasa por ser uno de los mejores oradores de su partido, aunque en el parlamento, donde lleva cinco años, ha tenido pocas ocasiones de demostrarlo. En la tele aguanta con soltura las embestidas de contertulios con espolones, como Inda -a quien llama por el nombre de pila, Eduardo- aparenta escuchar al contrario, lo mira de frente, le contesta con frases cortas y siempre tiene respuesta para todo, con ideas propias que con frecuencia van más allá del mero argumentario. Atrás quedan agresivas simplezas juveniles sobre la izquierda, mayo del 68, la memoria histórica o el Ché Guevara, que llegaron a ser muy populares en Internet. Ahora construye un discurso respetuoso, eficaz y creíble, en tiempos de dificultad para su partido. Aunque empieza a dar síntomas de cansancio y a veces parece harto de defender lo indefendible, lleva más de un año protegiendo como un león la decencia estructural de una organización que vive bajo un alud de sospechas con nombre propio.

Casado con Isabel Torres, nieta de quien fue el Rey de los Caramelos de Elche e hija del propietario del Huerto del Cura, potente complejo hostelero, tiene dos hijos, Paloma y Pablo, y vive en un barrio céntrico de Madrid. Él es de Palencia; su padre tiene una conocida clínica oftalmológica y su abuelo materno, Hermán Blanco, fue un ilustrado médico republicano, represaliado por Franco. Nació tres días después de que Suárez anunciara su dimisión, veintidós antes de que Tejero asaltara el Congreso y el mismo año en que empezaba su carrera política Rajoy, a quien algunos en su común partido están ya buscando sucesor. En las quinielas aparece su nombre, acompañado por una frase mágica atribuida a Aznar.

 "Si alguna vez me tiene que renovar alguien que me renueve Pablo, que es un tipo estupendo".

No es el único que piensa que es estupendo. Lo creen también algunos contrincantes políticos y algunos compañeros de tertulia. Eso sí, tiene un pasado, que unos le ponen en el debe y otros en el haber: entre 2009 y 2012 fue director del gabinete del ex Presidente, tras formar parte del turbulento equipo de Esperanza Aguirre y ejercer como secretario de Nuevas Generaciones del PP Madrid, por los mismos años en los que Paco Granados ejercía como secretario general del partido. Capaz de nadar sin salpicarse en las aguas más agitadas, su futuro no ha hecho más que empezar.

Pablo Casado Blanco

  • Palencia, 1981.
  • Licenciado en Derecho y en Administración y Gestión de Empresas.
  • Diputado por Avila, Vicesecretario de Comunicación del PP.