Al menos 19 personas murieron este lunes y decenas resultaron heridas y desaparecidas por dos bombardeos a varios centros sanitarios apoyado por Médicos Sin Fronteras (MSF) en Siria.

El primer tuvo lugar en la provincia septentrional siria de Idleb, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos y se cargó la vida de nueve personas, dejando además decenas de heridos y desaparecidos. El hospital estaba ubicado en las afueras de Maarat al Nuaman, en Idleb, según informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos

Además, el coordinador regional de Comunicaciones de MSF, Sam Taylor, confirmó el ataque contra la instalación sanitaria y agregó que su organización está tratando de recopilar más datos sobre este bombardeo. MSF informó en un tuit que ocho trabajadores del centro, que fue golpeado por cuatro cohetes, están desaparecidos.

"La destrucción del hospital deja alrededor de 40.000 personas sin servicios médicos en una zona activa del conflicto", manifiestan desde la organización sanitaria afectada y añaden que "esto parece ser un ataque deliberado contra una estructura de salud, y condenamos este ataque en los términos más enérgicos posibles".

Otro ataque, registrado poco después del de Idleb, ha dejado diez muertos —entre ellos tres menores y dos mujeres, una de ellas embarazada— por la caída de cohetes y bombardeos de supuestos aviones rusos en las inmediaciones de un hospital y en otras zonas del norte de la provincia siria de Alepo.

El Observatorio Sirio precisó que estos ataques tuvieron como blanco los alrededores del hospital de la localidad siria de Azaz, fronteriza con Turquía, así como partes del vecino pueblo de Kalyibrín. Azaz se encuentra bajo el control del Frente del Levante, la principal alianza armada de la provincia de Alepo y en la que está incluida el Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda.

La Asociación Independiente de Médicos, una ONG siria que gestiona el hospital de Bab al Salama, cerca de la frontera con Turquía, ha informado de que hay al menos 30 heridos debido a este ataque y otros medios cifran el número de muertos en 14.

Anteriores ataques a hospitales

No es la primera vez que un centro médico que recibe apoyo de MSF es atacado en Siria.

El pasado 5 de febrero, tres personas murieron y otras seis, entre ellas una enfermera, resultaron heridas por un bombardeo contra el hospital de Tafas, en el sur de Siria y ayudado por la ONG.

Siria sufre desde hace casi cinco años un conflicto que se ha cobrado las vidas de más de 260.000 personas, según el recuento del Observatorio.