Hace un año, Ocho apellidos vascos se convirtió, de forma inesperada, en un éxito de una magnitud sin precedentes en el cine español. Protagonizada por Dani Rovira y Clara Lago, esta comedia romántica centrada en los tópicos sobre vascos y andaluces se convirtió en 2014, con 9,5 millones de espectadores y una recaudación de más de 56 millones de euros, en la película española más taquillera de la historia y la segunda película que más ha recaudado en España, sólo por detrás de Avatar.

Ante tremenda acogida, la secuela no se ha hecho esperar. El próximo 20 de noviembre, sólo un año y medio después de que se iniciase el fenómeno, llegará a los cines Ocho apellidos catalanes. Esta continuación da un salto adelante en el tiempo: Amaia ha roto con Rafa y se ha enamorado de un catalán, así que su padre, Koldo, se aventura a cruzar la frontera de Euskadi y pone rumbo a Sevilla en busca de Rafa para ir con él a Cataluña y "rescatar" a su hija.

El objetivo de esta segunda parte está claro, repetir o acercarse mucho a las cifras conseguidas por la película original. Es complicado, sobre todo por el hecho de que el conecepto se ha explotado muchísimo en el último año, en el que ha habido una obra de teatro basada en el filme, la serie Allí abajo, el programa autonómico Tú al norte y yo al sur... Incluo en Pekín Express incluyeron una pareja formada por un vasco y una andaluza. En sólo un par de semanas, veremos si un segundo milagro para el cine español es posible.

Las armas de 'Ocho apellidos catalanes'

Vuelve el reparto original: Los cuatro actores principales de Ocho apellidos vascos regresan en esta secuela. Por un lado, Dani Rovira como Rafa y Clara Lago como Amaia intentarán repetir la química que ya demostraron en la primera entrega. En esta ocasión no será una tarea de conquista sino de reconquista. Los espectadores también tendrán la oportunidad de saber más sobre Koldo y Merche, los carismáticos personajes interpretados por Karra Elejalde y Carmen Machi.

Este reparto se ganó la simpatía del público pero también la de la crítica. De hecho, tres de los cuatro actores principales obtuvieron un Goya en la pasada edición de los premios: Karra Elejalde obtuvo el Goya al mejor actor de reparto, Carmen Machi a mejor actriz de reparto y Dani Rovira a mejor actor revelación.

Incorporaciones de peso: El gran fichaje de esta segunda parte es Berto Romero, rostro televisivo que cada vez se prodiga más en el cine (llegó incluso a ser nominado a un Goya por 3 bodas de más) y que aquí interpreta a Pau, un catalán hipster que ha conquistado el amor de Amaia. Las actrices Belén Cuesta y Rosa María Sardá completan el frente catalán de la película.

Mismo equipo al mando: Los conductores de la historia también repiten. El cineasta madrileño Emilio Martínez-Lázaro vuelve a ejercer de director y Borja Cobeaga y Diego San José son de nuevo los responsables del guión, por lo que está garantizado que el espíritu de Ocho apellidos vascos se mantendrá intacto.

El filón de los tópicos: Si en la primera entrega se explotaron las bromas sobre la pereza y despreocupación de los andaluces y la frialdad de los vascos, en esta secuela se hará humor a costa de la supuesta tacañería de los catalanes. Borja Cobeaga ha comentado que tuvieron "la tentación de hacer una parodia del catalán modernillo", pero vieron que el tema "estaba ya muy sobado". "Si llegamos a hacer una parodia del diseño, de cierta pijez, creo que habríamos cometido un error", ha matizado.

La actualidad como telón de fondo: Su experiencia como guionistas del programa Vaya semanita, contribuyó a que Cobeaga y San José incluyeran en Ocho apellidos vascos multitud de bromas sobre la actualidad de Euskadi. En la película se permitieron hablar de la izquierda abertzale y de ETA en clave de humor, algo que en el cine español no es muy frecuente. En esta segunda parte, insisten con las referencias a la actualidad, precisamente con un tema que estos días monopoliza los medios de comunicación, la independencia de Cataluña.