El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha dado este jueves un pequeño respiro a los dos partidos mayoritarios en España; pero pequeño.

Según el barómetro de octubre, el Partido Popular ganaría las elecciones generales con una estimación del voto del 29,1%, casi un punto más que en julio (28,2%) y 1,6 más que hace un año. La mayoría absoluta, sin embargo, parece un imposible a tenor de lo lejos que queda aquel 44,6% de los comicios de 2011.

También sube el PSOE, aunque algo menos, del 24,9% al 25,3% en estos tres meses y 1,4 puntos respecto a octubre de 2014. Así, desde julio ha aumentado levemente —en medio punto— la distancia entre los socialistas y los populares: entre ellos hay ahora 3,8 puntos de diferencia, aunque hay que contar con que el error muestral de la encuesta, que es del 2%. El PSOE, que en 2011 obtuvo un 28,76% de los votos, lleva una trayectoria ascendente desde enero.

Lo interesante, en todo caso, está más abajo. Ciudadanos se convertiría en la tercera fuerza con una estimación de voto del 14,7% (11,1% en julio con subida de 3,6 puntos y 2,1% en octubre de 2014) y supera a Podemos, que lleva cayendo desde enero y se desploma ahora hasta el 10,8% (15,7% en julio con caída de 4,9 puntos y 22,5% en octubre de 2015). Los caminos de ambos, por tanto, se han cruzado este verano y han cogido direcciones opuestas.

Los españoles se van al centro

Izquierda Unida remonta, por su parte, del 3,7% al 4,7% (4,8% hace un año), mientras que UPyD continúa cayendo, del 1,3% al 1,2% (4,1% en octubre 2014). Convergencia Democrática de Catalunya (CDC) -sin Unió- bajaría cuatro décimas, hasta el 2,9%, mientras que el partido de Josep Antoni Duran Lleida se queda, según el CIS, con un 0,1%. Otro de los partidos independentistas catalanes, ERC, prácticamente repetiría sus resultados de julio con un 2,2%; al igual que Amaiur, que sube una décima hasta el 1,2%.

Por contra, el PNV sí sufriría un retroceso al pasar del 1,3% al 0,7%, siendo superado por Compromís-Equo que suma dos décimas hasta el 1,4%, mientras que el BNG baja tres décimas hasta el 0,5% y Coalición Canaria sube otras dos hasta el 0,6%. Con un 0,1% de los votos se mantienen Foro Asturias, Geroa-Bai y UPN.

La encuesta se llevó a cabo entre el 1 y el 12 de octubre de este año, pocos días después de las elecciones catalanas, en las que Ciudadanos obtuvo un resultado histórico, y antes de la ronda de contactos abierta por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con las fuerzas políticas. Hay otro dato curioso: los españoles no se autoubicaban ideológicamente tan cerca del centro (4.74) desde diciembre de 2012 (4.83).

El PSOE, líder en voto directo

En PSOE se ha aferrado con ímpetu al voto directo —sin la cocina del CIS—, que le da un 16,6%, el porcentaje más alto. Baja 0,7 puntos desde julio, pero crece 2,3 en el último año. El PP también cae en los últimos tres meses, un punto, del 16% al 15%, pero sube 3,3 desde octubre de 2014.

De nuevo, no obstante, es Ciudadanos quien logra una subida notable desde julio, del 7,7% al 11%, y muy grande (1,5%), mientras Podemos no acaba de ver la luz (cae del 12,6% al 8,8% en tres meses y desde el 17,6% hace un año) y marca un mínimo histórico. En este apartado baja algo la abstención, del 11,1% al 9,7%.

¿De dónde salen los votos? En primer lugar, la subida de Ciudadanos desde julio (3,3 puntos) casi se corresponde con la caída de Podemos (3,8 puntos). En el cruce de datos que ofrece el CIS por recuerdo de voto también queda constancia de: el PP pierde fieles, ya que el 57,8% de los que votaron a los populares iban a repetir en julio, pero ahora el porcentaje baja al 50,6%; en el caso el PSOE, recupera fieles (54% a 56,5), lo mismo que IU (30,1% a 34,7%).

Además, si el julio el 45,8% de votantes de IU tenía decidido votar a Podemos, ahora es el 35,4%. La formación de Pablo Iglesias pierde también varios puntos en votantes que venían del PSOE (15,7% a 10,3%). Pero donde pierde también es en el voto nuevo: en julio, 15,6% de la gente que no tenía edad para votar en 2011 dijo que optaría por este partido, pero ahora el porcentaje cae al 9,6%. PP, PSOE, Ciudadanos e incluso IU recogen ese guante.

El trasvase más fuerte para Podemos, en cualquier caso, viene del voto nulo (7,1% a 37,5%). Ciudadanos, por su parte, recibe votos que antes fueron para PP (12% a 18,6%), PSOE (2,9%) a 5,6%) y UPyD (40% a 48,1%).

El baile de los indecisos

El baile de los indecisos también es destacable. Un 22,2% de los españoles aún no sabe qué opción votará; es el porcentaje más alto desde enero de 2004, justo antes de los comicios en los que ganó José Luis Rodríguez Zapatero (24,3%).

Desde la última encuesta electoral (julio) ha habido saltos importantes en este sentido: el porcentaje de aquellos que votaron a IU en 2011 y no saben por quién decantarse ahora ha crecido en estos tres meses del 7,2% al 18,4%. En el caso del PP, ha crecido del 14,7% al 21,2%; en el PSOE, del 14,6% al 18,1%. Caso aparte es UPyD, cuyos votantes en 2011 parecen tenerlo más claro: los indecisos caen del 20% al 7,7% y se reparten entre la propia formación y Ciudadanos.

La diferencia entre intención de voto y la estimación de voto radica en la "elaboración" de los resultados. La primera muestra lo que responden los encuestados a la pregunta "Suponiendo que mañana se celebrasen elecciones generales, es decir, al Parlamento Español, ¿a qué partido votaría Ud.?".

La estimación, por contra, la "construye" el CIS a partir de la intención directa, sobre voto válido, aplicando "un modelo de corrección basado en otras variables de la encuesta, la experiencia pasada, informaciones de tipo cualitativo, etc.". Este método nunca se ha hecho público y ha ido cambiado.

Esta es la primera encuesta sobre intención directa y estimación de voto del CIS tras la convocatoria de las elecciones generales del 20-D en un decreto publicado por el BOE el pasado 27 de octubre.

Situación política y económica

El 64,6% de los encuestados opina que la situación económica del país es mala (38,5%) o muy mala (26,1%), 2,4 puntos menos que en julio.

El 52,7% cree que la situación es igual que hace un año (51,5% en julio), un 21,5% cree que es mejor (21,5%) y un 25,9% cree que es peor; este último porcentaje cae 1,7 puntos. De cara al futuro, el optimismo se reduce: la situación será igual para el 42,4% (42,2%), mejor para el 26,6% (27,6%) y peor para el 14% (14,5%).

En cuanto a la situación política, un 70,4% cree que es mala (36,1%) o muy mala (34,3%), 3,3 puntos más que en julio (67,1%).

Más de la mitad de los encuestados (59,6%) cree que la situación es igual que hace un año (55,4% en julio) y el 40,2% cree que será igual dentro de doce meses (36,7%). Caen levemente los porcentajes de aquellos que creen que irá mejor y que irá peor.

Valoración de líderes

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, obtiene una nota de 3,84 puntos, y saca una ventaja de algo más de uno al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy (2,82). Sánchez ha conseguido exactamente la misma puntuación que en el sondeo anterior, de julio, mientras que el jefe del Ejecutivo ha remontado 0,2 décimas, ya que tenía una nota de 2,61.

Quedan excluidos de la valoración del CIS los líderes de Podemos, Pablo Iglesias; Ciudadanos, Albert Rivera; y UPyD, Andrés Herzog, por no ser portavoces parlamentarios. La presidenta de Navarra, Uxue Barkos, sigue siendo es la líder política más valorada en España, con una nota de 4,20, en una clasificación en la que ningún dirigente político llega al aprobado.

Por otro lado, la valoración del Gobierno de Mariano Rajoy en, general, no cambia demasiado respecto a hace tres meses. Un 30,6% cree que su gestión es muy mala (31,7%), un 27% mala (28,2%) y un 30% regular (28%). Respecto al PSOE, su actuación es muy mala para el 17,9% (18,1%), mala para el 33,9% (33%) y regular para el 36,1% (37,4%).

La persona mejor valorada del Gobierno es la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, que sube nota —del 3,17 al 3,60— pero dentro del suspenso; el peor valorado es el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, con un 2,28 -en julio fue penúltimo, pero le ha pasado Méndez de Vigo-.

Ni Mariano Rajoy ni Pedro Sánchez inspiran mucha confianza a los ciudadanos. El primero no inspira ninguna para el 53,9% (54,3%), mientras que el segundo no la inspira para el 35,5% (33%); Rajoy inspira poca para el 28,6% (28,1%) y Sánchez para el 41,6% (45,3%).

Paro, corrupción y nacionalismos

El paro sigue siendo el principal problema para los españoles, con un 79,1%, seguido de la corrupción, con el 39,4%, mientras los nacionalismos se sitúan entre los diez primeros puestos de la lista, con un 4,2%, cifra que no se daba desde 2006, cuando creció por el debate del Estatut de Cataluña.

Desde que el CIS incluyera en 1998 a los nacionalismos en la lista, el porcentaje más alto registrado hasta ahora era un 6,6%, en enero de 2006, cuando el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de CiU, Artur Mas, llegaron a un acuerdo sobre la reforma del Estatut catalán. En los tres meses siguientes, se mantuvo por encima del 4%, si bien a partir de mayo de ese año, empezó a descender.

Detrás del paro y de la corrupción, que se mantiene en niveles similares al barómetro de septiembre, se sitúan en tercer lugar los problemas de índole económica, con el 24,7%, por delante de los políticos y los partidos (21,5%); la sanidad (10,6%); los problemas de índole social (10,1%) y la educación (8,7%).

En octavo puesto, se mantiene la inmigración (6,5%), aunque se modula respecto a septiembre (7,7%), cuando irrumpió entre los diez primeros problemas por la crisis de los refugiados. Las preocupaciones relacionadas con la calidad del empleo (4,3%), además de los nacionalismos, completan la lista en sus primeros diez puestos, fuera de los que quedan la inseguridad ciudadana (3,2%) y los recortes (2,8%).