Greenpeace ha lanzado una campaña innovadora para pedir a los candidatos presidenciales que no se olviden del medio ambiente. En un enclave próximo a las elecciones del 20 de diciembre, desde la mañana de este martes algunas calles de Madrid han amanecido empapeladas con unos carteles electorales diferentes. Políticos rejuvenecidos y con emblemas a favor del cuidado de la naturaleza.

Bajo el lema "Que el niño que fuiste no se avergüence del adulto que eres", un Mariano Rajoy, Pablo Iglesias, Albert Rivera, Pedro Sánchez y Alberto Garzón de nueve años, muestran sus deseos de cuidar el medio ambiente, recordándole a sus versiones adultas que no se olviden de la protección de los sistemas naturales en su promesas electorales.

Un compromiso ambiental firme repercutirá positivamente en los problemas sociales y económicos

"Hemos querido apelar al niño que nuestros políticos fueron porque seguro que ellos querrían que cuidasen del planeta. Con esta campaña les pedimos que no se olviden de ello, y ahora que son líderes políticos adopten compromisos ambientales firmes, que repercutirán positivamente en los problemas sociales y económicos que enfrenta actualmente la sociedad española", ha declarado Marta González, portavoz de Greenpeace.

Cada político hace campaña sumido en un eslogan diferente a favor del entorno natural. "Cuando sea presidente protegeré la playas gallegas", Rajoy; "Yo seré presidente y lucharé por un mundo verde", Iglesias; "Cuando mande no dejaré que contaminen la tierra", Garzón; "Quiero ser presidente para defender el planeta", Rivera; "Cuando sea mayor siempre cuidaré la naturaleza", Sánchez.

Greenpeace plantea los cuatro grandes retos que los responsables políticos deberán abordar durante la XI legislatura que se materializan en el “Decálogo de compromisos ambientales”: Garantizar la defensa y posibilidad de exigir ante los tribunales el derecho al medio ambiente; liderar la transformación del modelo energético para combatir el cambio climático; adoptar y aplicar medidas efectivas para garantizar la protección y gestión sostenible del medio natural marino y terrestre; y anteponer la defensa de los bienes comunes en la negociación y el cumplimiento de los compromisos ambientales internacionales.