Carmena y Colau
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena (d), y la de Barcelona, Ada Colau, durante un acto conjunto en la campaña de las elecciones municipales de 2015. EFE/Sergio Barrenechea

Los conocidos como 'alcaldes del cambio' no participarán en la campaña de Podemos para las elecciones generales del próximo 20 de diciembre. Esta es la decisión que ha tomado la dirección de la formación morada, que prefiere que Ada Colau, Manuela Carmena o José María González 'Kichi' se centren en demostrar que se puede gobernar "de otra manera".

"No le hemos pedido a ningún alcalde que haga campaña. Queremos que sean, ante todo, alcaldes, no que se conviertan en un elemento electoral nuestro", confirma a 20minutos el secretario general de la formación, Pablo Iglesias.

Podemos sí cuenta con sus concejales electos (Rita Maestre y Pablo Carmona en Madrid, Raimundo Viejo o Laura Pérez en Barcelona, etc.), pero prefiere que los primeros ediles se mantengan al margen para no 'contaminar' la gestión municipal.

"Ellos tienen un trabajo titánico. El de ganar las elecciones generales nos toca a nosotros. Va a haber cosas que se vean y ayuntamientos del cambio que se muevan, pero les hemos pedido calma, porque la mejor ayuda que nos pueden dar ahora no es tanto hacer mítines como gobernar bien las ciudades", insiste Iglesias.

Independencia, presupuestos...

El motivo para renunciar al tirón mediático de los primeros espadas es triple.

En primer lugar, casi todos los alcaldes son independientes. Ni la madrileña Manuela Carmena, ni la barcelonesa Ada Colau, ni el coruñés Xulio Ferreiro militan en Podemos. Tampoco, el valenciano Joan Ribó (que milita en Compromís, partido que estudia unirse a los de Iglesias para las generales) o el zaragozano Pedro Santisteve (Ganemos Zaragoza). El gaditano 'Kichi', pareja de la líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, es el que tiene mayor vinculación con el partido morado.

Todo el mundo sabe cuál ha sido la clave del cambio en Madrid, Barcelona, Cádiz o CoruñaAunque Podemos ha intentado capitalizar políticamente las victorias de todos ellos reivindicándolas como propias, el resto de fuerzas que forman parte de los consistorios (IU, Equo, los distintos movimientos sociales agrupados en plataformas como Ganar o las mareas) no ven con buenos ojos esta atribución.

La segunda razón es que los respectivos ayuntamientos deben aprobar en los dos últimos meses del año su primer presupuesto oficial, el que marcará la tendencia de la legislatura. La tarea es lo suficientemente importante como para evitar distracciones, razonan.

El último motivo es que una vinculación directa con Podemos proporcionaría munición extra a los rivales políticos de los munícipes, acosados ya por las acusaciones de "extremismo" y falta de experiencia política vertidas, entre otros, por el Partido Popular.

"Todo el mundo sabe cuál ha sido la clave del cambio en Madrid, Barcelona, Cádiz o Coruña. El mejor favor que nos hacen es ser alcaldes modélicos", concluye Iglesias.