El escándalo del trucaje por parte de Volkswagen de los niveles de contaminantes de varios modelos diésel para pasar las inspecciones medioambientales ha supuesto un terremoto en la compañía alemana. En apenas dos días sus acciones se han hundido un 40%, han tenido que provisionar en sus cuentas 6.500 millones de euros para afrontar futuras sanciones —en Estados Unidos se pedirá una multa de 18.000 millones de dólares, 37.500 por cada uno de los 482.000 vehículos afectados— y se ha puesto en entredicho la honestidad del líder mundial en ventas del sector.

Algunos gobiernos han anunciado ya que se van a revisar todos los modelos del grupo Volswagen que incorporan en sus motores diésel el software que ha engañado a los inspectores. Mientras, Volkswagen admite, en palabras de su presidente, que la han "cagado" y han abierto una investigación interna para conocer el destino de los 11 millones de vehículos que engañaron en las revisiones medioambientales.

¿En qué ha consistido el 'truco'?

Básicamente, en mostrar en las inspecciones de sus automóviles diésel un nivel de emisión de óxido de nitrógeno inferior al real. Los coches de Volkswagen con motores diésel EA 189 de cuadro cilindros vienen equipados con un software que detecta si el vehículo está pasando una inspección técnica; en ese momento, el sensor inicia un ciclo del motor que reduce el CO2 emitido y enmascara que supera en realidad entre 5 y 35 veces los niveles permitidos. Volkswagen admitió la existencia del dispositivo, pero no ha revelado su funcionamiento. Se barajan dos alternativas: que se active al detectar que el volante no se mueve mientras se inspecciona el coche, o porque el control de tracción está desconectado.

¿Cómo se descubrió?

Por iniciativa de los investigadores de la universidad de Virginia Occidental y de la ONG International Council of Clean Transportation, que quisieron medir en 2013 las emisiones de los coches diésel en Estados Unidos. Escogieron varios vehículos, entre ellos dos modelos de Volkswagen, el Jetta y el Passat. Y descubrieron entonces que las emisiones de ambos vehículos eran superiores cuando el coche estaba siendo conducido que cuando estaba parado, lo que apuntaría a la existencia de un software inteligente que ofrecía cifras distintas en las mediciones de ambos escenarios. En concreto, el Jetta, cuando estaba en movimiento, emitía CO2 entre 15 y 35 más de lo permitido en Estados Unidos; el Passat, entre 5 y 20 veces más. Con los datos en la mano, los investigadores denunciaron en 2014 su hallazgo a la agencia ambiental estadounidense (EPA) y a su homóloga del estado de California. El informe de ambas se reveló el pasado domingo, destapando el escándalo a nivel mundial. Y Volkswagen tuvo que admitir en engaño.

¿Con qué objetivo se producía el engaño?

El objetivo del 'truco' habría sido ahorrar costes: fabricar un coche más limpio en sus emisiones dispara el gasto del fabricante por los límites exigentes de emisión de CO2. "Cada gramo de CO2 que ahorramos en nuestra flota de coches en Europa nos cuesta casi 100 millones de euros", admitió el año pasado el CEO de Volkswagen, Martin Winterkorn.

¿Qué coches llevan ese sensor que engañó en las inspecciones?

Volkswagen cifró este martes en 11 millones los vehículos que incorporan el motor EA189 con el software espía. En Estados Unidos son cinco los modelos del grupo automovilístico alemán que están bajo la lupa: el Jetta, el Beetle, el Audi A3, el Golf (estos cuatro, en sus versiones de 2009 a 2015) y finalmente el Passat fabricado de 2014 a 2015. La marca Audi también ha reconocido que otros tres modelos (el A1, el A4 y el A6) también equiparon estos propulsores. En Estados Unidos son 486.000 vehículos los afectados, y la multinacional alemana publica este viernes 24 de septiembre la cifra de modelos afectados.

¿Se han vendido estos modelos en España?

Aunque la filial de Volkswagen en España, preguntada este miércoles por 20minutos, decía "no confirmar ni descartar" que algunos modelos usasen este motor 'trucado', este jueves la marca Seat ha admitido que los motores EA 189 fueron ampliamente utilizados por sus coches

Si tengo uno de estos modelos, ¿puedo reclamar a Volkswagen?

Antes que reclamar, lo primero sería saber si el grupo alemán ha vendido en España alguno de los modelos con emisiones 'trucadas' de CO2, una lista que publica este viernes el grupo alemán. Las organizaciones de consumidores dan algunos consejos:

  • Desde la asociación AECA-ITV recomiendan que si un usuario tiene dudas de si su vehículo podría estar incurriendo en el fraude medioambiental destapado, "debe ponerse en contacto con el fabricante o acudir a un laboratorio que le haga una comprobación exhaustiva de su vehículo", afirma a 20minutos Rafael García, técnico de la asociación de ITVs.
  • La organización Consumur asegura que la garantía de los productos no es aplicable en este caso "al no existir un defecto de fabricación y sí una intención ilícita" por parte de Volkswagen y anima al cliente a exigir la resolución del contrato de adquisición del vehículo.
  • La asociación Asgeco se plantea estudiar acciones legales y acudir a distintos organismos para que se investigue el impacto real para los consumidores.
  • La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), finalmente, cree que el consumidor no debería hacerse cargo de ninguno de estos hipotéticos gastos, que tendrían que correr de cuenta de Volkswagen. "Deberán hacerlo rápido, gratis y facilitando coche de sustitución", subraya la organización, quien sostiene que "no es la primera vez que pillamos en falso a Volkswagen". "En ningún momento -inciden- pueden cobrarte un solo euro. En ningún caso pueden reducir la potencia de tu coche. Exige un documento desglosado en el que figuren las actuaciones realizadas"

¿Se siguen fabricando estos motores 'engañosos'?

Según Volkswagen, no. Ahora sus modelos incorporan el motor diésel EU 6 que "cumple los requerimientos legales y los estándares medioambientales" y aseguran desde el grupo alemán que el sensor inteligente incorporado "no influye en el consumo ni en las emisiones" de CO2 a la atmósfera. La Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (Acea), por su parte, ha afirmado este miércoles que "no hay evidencia de que sea un problema de toda la industria" y que todos los vehículos diésel Euro 6 en el mercado europeo han recibido el certificado de aprobación.

¿El trucaje también se produjo en la Unión Europea?

La matriz alemana no ha explicado aún si los mismos modelos con el polémico software fraudulento se han vendido en Europa y si se han valido del truco para pasar las inspecciones en este continente. En todo caso, en Estados Unidos hay un procedimiento más laxo basado en la autocertificación: la reglamentación establece los límites y condiciones que se tienen que cumplir y los fabricantes se responsabilizan de que sus vehículos la cumplan, sin una tercera parte independiente que lo verifique. En Europa hay una reglamentación más dura: los fabricantes llevan sus prototipos a un laboratorio independiente, que emite un informe técnico favorable. Con este informe, cada Estado Miembro de la UE emite un certificado de homologación que permite la venta del vehículo. Y este mismo Estado, posteriormente, designa a una entidad independiente para realizar controles periódicos en la producción en serie del modelo para verificar que esos vehículos son similares al prototipo que pasó la inspección. En España se homologan los modelos de Seat en dos laboratorios: Inta e Idiada. Ni estos homologadores, ni el fabricante de las centralitas (Bosch) ni los inspectores del la ITV —porque "está prohibido desmontar cualquier elemento del coche" durante la revisión— fueron capaces de detectar la manipulación..

¿Qué va a hacer el Gobierno español?

De momento, Industria no ha explicado aún si va revisar los modelos de Volkswagen señalados en Estados Unidos. Otros países como Francia, Corea del Sur o Estados Unidos  ya han iniciado una investigación e incluso una revisión de los vehículos posiblemente afectados. El ministro Soria asegura que ha solicitado a Volkswagen "toda la información necesaria para determinar el alcance del problema en nuestro país"; además insta a la multinacional a informar de cuántos coches afectados se han vendido en España y a "presentar todas las acciones que se proponen para solucionarlo". La asociación de consumidores Facua ha criticado este miércoles "el servilismo" del ministro de Industria, José Manuel Soria ante los "intereses" de la multinacional alemana y demanda al Gobierno que abra "una investigación sobre todo el sector del automóvil" en España para "determinar o descartar si más fabricantes vienen cometiendo irregularidades similares para falsear los niveles de emisiones contaminantes".

¿Afectará a las inversiones de Volkswagen en España?

En principio, no. Según han confirmado fuentes gubernamentales a El Mundo, la dirección de Volkswagen aseguró este martes al ministro Soria que no peligran los 4.200 millones de euros que tenían comprometidos inyectar hasta 2019 en las plantas de Seat en Martorell (Barcelona) —que ensambla el Audi Q3 y se prepara para fabricar otros cuatro modelos en los próximos dos años—y en la de Landaben (Navarra) —que fabrica el Polo, el modelo más vendido en España y el más exportado—. Entre ambas factorías se producen 284.000 automóviles al año. Y se emplea a 22.000 personas, que evidentemente están intranquilas por el impacto que este escándalo puede tener sobre su puesto de trabajo. Los representantes sindicales de la automovilística alemana han emitido un escrito este miércoles en el que se muestran "espantados", "escandalizados" e "intranquilos". "Esto no recaerá sobre ningún trabajador", asegura el comunicado; "no vamos a aceptar que las manipulaciones dañen la reputación de los empleados".