Amira and her Children, September 2014
Foto de Ivor Prickett de una mujer iraquí que huyó de Mosul con sus hijos por el avance del EI © Ivor Prickett / UNHCR / Panos Pictures

Es el premio de retratos fotográficos con mayor dotación del mundo y uno de los más concurridos por profesionales y aficionados. El Taylor Wessing Photographic Portrait Prize, organizado por la prestigiosa National Portrait Gallery de Londres, acaba de hacer pública la relación de las cuatro fotos que llegan a la final de la edición de este año.

Tras una criba compleja —al certamen fueron enviadas en esta edición 4.929 retratos tomados por 2.201 fotógrafos de 70 países—, el jurado ha seleccionado una foto de un bebé que hace un guiño a la pintura de Caravaggio, una instantánea de un grupo de adolescentes, un retrato callejero lleno de misterio y, muy al pairo del drama de nuestros días, la imagen de una mujer iraquí, desplazada con sus dos hijos por el avance de las tropas irregulares de Estado Islámico en el área de Mosul.

Dar testimonio del drama de Iraq

Es esta última, por motivos obvios de actualidad y cercanía, la más conmovedora de las cuatro obras finalistas. Fue tomada en septiembre de 2014 por el reportero galés Ivor Prickett, que trabajaba sobre el terreno en campamentos de desplazados en el norte de Iraq por el avance de los salafistas de EI. Residente en Turquía durante cinco años, el fotógrafo sintió la necesidad de acercarse a dar testimonio del drama y consiguió llegar a la zona con ayuda de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados.

Un momento hermoso en una situación especialmente difícil En el campamento de desplazados de Baharka, cerca de Erbil, encontró a Amira y sus dos hijos. "Me contaron que habían escapado de Mosul después de que el EI tomara la zona. Pasé un rato hablando con ella y llegamos a estar muy cómodos. Con la foto quise expresar un momento hermoso en una situación especialmente difícil", explica Prickett.

Gesto cansado pero decidido

El retrato, titulado Amira and Her Children, está compuesto en torno al abrazo maternal de Amira, vestida de negro, con ojeras y gesto cansado pero decidido. Su hijo descansa en sus piernas y mira directamente a cámara con dulzura mientras la hija, unos años más chica, juguetea con el pelo de su hermano.

Necesitaba hacer mi propio Cupido y encontré el poderoso rosto de Héctor En Hector, del fotógrafo Anoush Abrar, nacido en Irán y residente en Suiza, el retratista quiso presentar a un bebé desnudo de gesto maduro y adulto sobre un fondo negro. La idea nació de la fascinación del fotógrafo por Caravaggio y en especial por el óleo Amore dormiente, también conocido como Cupido dormido. "Necesitaba hacer mi propio Cupido y cuando encontré el poderoso y emblemático rosto de Héctor no lo dudé. La foto me ha animado a empezar con una serie nueva, Querubines".

Cinco chicas muy parecidas entre sí

El tema del inglés David Stewart, que llega a la final con Five Girls, es el del paso a la adolescencia de la hija del fotógrafo y cuatro de sus amigas, a las que retrata frontalmente y de manera fría y manteniendo la distancia. En el resultado es palpable que las cinco muchachas son íntimas entre sí e incluso podrían resultar intercambiables.

Físicamente muy cercanas en estilo y vestimenta "Siempre me ha fascinado la forma en que las personas interactúan o, como en este caso, dejan de interactuar... Eso inspiró la fotografía de este grupo de chicas, físicamente muy cercanas en estilo y vestimenta pero con un cierto elemento de distancia entre ellas", dice Stewart, que empezó como fotógrafo de grupo de música punk.

Retratos en la calle a desconocidos

El estadounidense Peter Zelewski accede a la final con Nyaueth, un retrato de la serie Beautiful Strangers, fotos tomadas en la calle a personas a las que previamente elige por su aspecto, mirada o actitud.

Ciudadanos comunes con una calidad interior especia "El objetivo de mis fotos en esta serie es desafiar el concepto de la belleza tradicional con una serie de retratos callejeros espontáneos de ciudadanos comunes que muestran carácter, singularidad y una calidad interior especial", dice el fotógrafo, que con la foto de la expresiva y honda muchacha negra consigue una obra llena de misterio.

15.000 euros para el ganador

El ganador del Taylor Wessing, que será fallado en noviembre, se llevará 12.000 libras, unos 15.000 euros. Las fotos preseleccionadas estarán expuestas en la National Portrait Gallery desde el 21 de ese mes hasta el 21 de febrero de 2016.

Dedicado al descubrimiento y apoyo de jóvenes valores, no necesariamente profesionales, en el complejo y difícil subgénero del retrato fotográfico —no necesariamente documental o periodístico—, el Taylor Wessing, que se celebra desde 2005, está financiado por el famoso bufete de abogados del mismo nombre, que tiene 22 oficinas en una docena de países, 300 socios, 1.450 empleados y es muy conocido por destinar fondos a iniciativas sociales.