Bioquímica en un laboratorio
Una mujer, en un laboratorio científico. GTRES

Dos bioquímicas, la francesa Emmanuelle Charpentier y la estadounidense Jennifer Doudna, han sido galardonadas con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2015 por desarrollar una tecnología que permite la edición de genes y la manipulación de ácidos nucleicos con gran precisión.

Charpentier, microbióloga especializada en infecciones, y Doudna, profesora de biología molecular en la Universidad de California, han sido pioneras en aplicar una técnica denominada CRISPR-Cas9 que actúa como una tijera molecular para cortar y sustituir con gran precisión letras de ADN.

El jurado del Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica ha destacado la "revolución en biología molecular" lograda por las bioquímicas Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna con una nueva tecnología que permite la modificación de los genes.

Una técnica para 'editar' el genoma

El acta del jurado, presidido por el catedrático Pedro Miguel Echenique, ensalza los avances científicos que han conducido al desarrollo de una tecnología que permite "modificar genes, con gran precisión y sencillez en todo tipo de células, posibilitando cambios que suponen una verdadera edición del genoma".

Ambas investigadoras estudiaron la forma en que determinadas bacterias se defienden de los virus que las infectan, destruyendo el ADN de los mismos tras reconocer algunas de sus características específicas.

Esta metodología permite eliminar, activar, inactivar, incluso corregir, cualquier genA partir de estos avances unieron sus esfuerzos con una visión innovadora que les ha permitido desarrollar lo que se ha denominado el sistema CRISPR-Cas.

Se trata de un método de aplicación universal basado en el diseño de pequeñas moléculas de ARN que sirven de guía a la enzima Cas9 para actuar sobre el ADN, permitiendo modificar genes en las propias células.

La aplicación de esta tecnología se ha ampliado rápidamente a multitud de sistemas biológicos, lo que ha supuesto una "verdadera revolución en Biología Molecular".

Esta metodología permite eliminar, activar, inactivar, incluso corregir, cualquier gen, dando lugar a diversas aplicaciones tanto en investigación básica como en agricultura, ganadería y biomedicina.

El trabajo de estas investigadoras, inspirado en la defensa inmunitaria de las bacterias ante los virus, abre así una gran esperanza a la terapia génica y al tratamiento de enfermedades, como el cáncer, la fibrosis quística o el Síndrome de Inmunodeficiencia Severa Combinada (la enfermedad de los conocidos como niños burbuja), entre otras.

El jurado considera que "se abre así la posibilidad de desarrollar tratamientos dirigidos a enfermedades genéticas que actualmente carecen de terapias eficaces".

El cuarto de ocho galardones

Se trata del cuarto de los ocho galardones internacionales que convoca este año la Fundación Princesa de Asturias, y que cumplen con esta su XXXV edición.

Al igual que los otros siete premios que concede la Fundación Princesa de Asturias, el galardón está dotado con una escultura de Joan Miró —símbolo representativo del galardón—, 50.000 euros, un diploma y una insignia.

El jurado ha estado compuesto por Arturo Álvarez-Buylla Roces, Juan Luis Arsuaga Ferreras, Lina Badimón Maestro, Juan Ignacio Cirac Sasturáin, Mara Dierssen Sotos, Pedro Miguel Echenique Landiríbar, Luis Fernández-Vega Sanz, Cristina Garmendia Mendizábal, Álvaro Giménez Cañete, Bernardo Hernández González, Emilio Lora-Tamayo D'Ocón, José Antonio Martínez Álvarez, Amador Menéndez Velázquez, Ginés Morata Pérez, Enrique Moreno González, César Nombela Cano, Marta Sanz-Solé, Manuel Toharia Cortés, y Vicente Gotor Santamaría.