Los vecinos de Plaza Elíptica y Retiro respiraron el aire más contaminado de Madrid en 2014

  • Son las zonas que registraron niveles más altos de NO2, partículas y ozono malo.
  • La ciudad sufrió más picos de contaminación que un año antes pese a la puesta en marcha del SER inteligente y del alquiler público de bicicletas.
  • Botella se lava las manos y sugiere por carta al Gobierno que presione a la Unión Europea para que los coches diésel rebajen sus emisiones.
  • Madrid incumple en una semana los niveles de NO2 permitidos para todo el año.
Una boina de contaminación cubre el cielo de Madrid.
Una boina de contaminación cubre el cielo de Madrid.
ATLAS

"Lo notamos mucho. El aire está pesado. Encima, cuando pasan 15 o 20 días sin llover, empieza a oler mal, como a aceite. El Ayuntamiento no informa de nada". Juan Carlos Hernández, miembro de la asociación de propietarios de la colonia Diego de Velázquez, describe así cómo es vivir junto a la Plaza de Fernández Ladreda, uno de los puntos con más polución de la ciudad de Madrid.

Los residentes de este enclave son, junto a los del parque del Retiro y los del entorno de la Casa de Campo, los que respiran el peor aire de la capital, de acuerdo al informe anual (PDF) elaborado por Ecologistas en Acción.

El documento, que recopila los datos de la red oficial de control, pone de manifiesto que 8 de las 24 estaciones detectoras igualaron o rebasaron el valor límite anual de dióxido de nitrógeno (NO2), fijado en 40 microgramos por metro cúbico de concentración media. La lista negra la encabeza Fernández Ladreda (53 μg/m3), seguida de las Escuelas Aguirre-Retiro (51 μg/m3) y Plaza de Castilla (44 μg/m3). De esta relación sale la Plaza de España, sustituida por Vallecas, cuyos vecinos tuvieron que soportar un aire peor que el de 2013.

Aunque la polución media anual descendió ligeramente, el número de aparatos que registraron episodios críticos de forma puntual pasó de tres a seis. El Barrio del Pilar (45 ocasiones), Escuelas Aguirre (36), la avenida de Ramón y Cajal (29), Fernández Ladreda (27), el Ensanche de Vallecas (24) y Sanchinarro (18) rebasaron el tope horario de 200 microgramos por metro cúbico en 18 o más ocasiones.

Estaciones medidoras de la calidad del aire en Madrid

Partículas y ozono

Las partículas en suspensión también aumentaron el año pasado. Ninguno de los marcadores sobrepasó el máximo legal anual gracias a la reducción del tráfico propiciada por la crisis. A pesar de ello, en las Escuelas Aguirre, la Castellana, Plaza de Castilla y Moratalaz se recogieron más partículas PM10 de las recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (20 μg/m3). En 2013, solo ocurrió junto al Retiro, Plaza de Castilla y Cuatro Caminos. En Méndez Álvaro, Vallecas, la Alameda de Osuna y Latina se rozó el límite con 19 μg/m3, un registro peor que el de 2013.

En cuanto a las partículas PM2,5, las más perjudiciales para la salud, 4 de las 6 estaciones igualaron o superaron las cantidades que recomienda la OMS (una más): Escuelas Aguirre, Plaza de Castilla, Méndez Álvaro y Casa de Campo.

El ozono troposférico (O3), también llamado 'ozono malo', bajó en los últimos 12 meses. Sin embargo, lo que podría considerarse una buena noticia para el Consistorio de Ana Botella es una alegría a medias, ya que este fenómeno, que irrumpió el año pasado por primera vez en la capital, se consolida.

De acuerdo a la red de vigilancia, 8 de las 14 estaciones que miden la contaminación por O3 registraron 25 o más de superaciones del valor límite legal octohorario (120 μg/m3), siendo las peores las de la Casa de campo (66 veces), Barajas Pueblo (60) y El Pardo (56). La concentración de este componente a niveles dañinos era desconocida en la ciudad antes de 2012 y afecta más a las zonas de la periferia.

Medidas insuficientes

A pesar de este empeoramiento, Ana Botella sigue en sus trece. "La calidad del aire ha mejorado muchísimo en los últimos años", aseveró la alcaldesa y exdelegada de Medio Ambiente en una de sus últimas declaraciones públicas. Este martes insistió en que el NO2 ha bajado y aseguró que el nuevo protocolo que prometió en julio para restringir el tráfico está pendiente de informes que llegarán "en los próximos días".

Como subraya Ecologistas, Madrid viene incumpliendo los niveles de contaminación desde 2010, lo que le ha valido un expediente sancionador a nivel europeo que puede acabar en una fuerte multa al Estado español. Las autoridades de Bruselas ven insuficiente el Plan de Calidad del Aire 2011-2015, que Botella aprobó con retraso en 2012 y con el que fracasó cuando intentó obtener una prórroga para adaptarse a los baremos internacionales en 2015.

El documento incluye medidas como el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) inteligente —implantado en julio de 2014 y que encarece el coste de aparcar en la calle para los vehículo más contaminantes— o el servicio de alquiler público de bicicletas Bicimad —inaugurado en junio y lastrado por los problemas informáticos—.

Ante la ineficacia de estas medidas, el Consistorio ha cambiado de táctica. Botella ha enviado sendas cartas a los ministerios de Industria, Medio Ambiente y Sanidad a fin de que el Gobierno presione a la Unión Europea para que esta obligue a los fabricantes de automóviles diésel (los vehículos más contaminantes) a reducir las emisiones de sus coches. "El contaminante que tenemos que mejorar es el dióxido de nitrógeno y eso va unido al diésel. La Unión Europea tiene que ser exigente con los fabricantes de coches", sostiene Botella.

La respuesta de la alcaldesa es "insólita" para los ecologistas. "No podemos estar a expensas de la meteorología para que la lluvia limpie la contaminación ni de los fabricantes de coches. Es el Ayuntamiento el que tiene que cumplir la ley y defender la salud de los ciudadanos, pero prefiere lavarse las manos", critica Juan Bárcena, uno de los autores del informe.

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