París, blindada para el 11-E
Las calles de París están fuertemente vigiladas por fuerzas de seguridad de cara a las manifestaciones que están teniendo lugar este fin de semana. EFE

El Gobierno francés reforzó este sábado aún más el dispositivo de protección antiterrorista, en una jornada en la que 700.000 personas se echaron a la calle en todo el país en homenaje a las víctimas de los atentados yihadistas de esta semana, como aperitivo de la gran manifestación convocada para este domingo en París desde las 15.00 h.

El presidente francés, François Hollande, autorizó el despliegue adicional de 320 militares para proteger ciertas instituciones y lugares de culto y ha mantenido en su máximo nivel en la región parisina el plan antiterrorista Vigipirate, que incrementa la vigilancia de las principales infraestructuras. A la marcha de este domingo han confirmado su asistencia numerosos líderes europeos, entre ellos el presidente español, Mariano Rajoy (así como representantes de los principales partidos).

También asistirán el primer ministro británico, David Cameron, la canciller alemana, Angela Merkel y el primer ministro italiano, Matteo Renzi. Por otra parte, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha anunciado que asistirá también a la Marcha Republicana.

También irán varios representantes de la Unión Europea, como el presidente de la Comisión Europea, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, el presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk, y la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, la italiana Federica Mogherini.

Varios líderes del mundo musulmán han decidido sumarse a la manifestación. El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, el primer ministro tunecino, Mehdi Jomaa, representantes de la Liga Árabe y varios líderes musulmanes de África viajarán a París para pedir el fin del terrorismo islámico.

Aparte de la marcha, François Hollande ha convocado una reunión urgente con los responsables de interior europeos más afectados por el terrorismo, además del de EE UU.

Despliegue de seguridad extra para el fin de semana

Despliegue "excepcional": francotiradores, 150 policías de civil, 56 equipos motociclistas, 24 unidades de fuerzas móviles La decisión se tomó en la quinta reunión de crisis celebrada por el Ejecutivo desde el atentado del miércoles contra la revista Charlie Hebdo, que causó 12 muertos; el asesinato de una policía municipal el jueves en París y la doble toma de rehenes este viernes, que acabó con la muerte de cuatro personas y de los tres secuestradores.

Las fuerzas de seguridad han detenido ya a 13 personas vinculadas con esos hechos y buscan a nuevos cómplices de los autores.

Entre ellas se persigue a Hayat Boumeddiene, de 26 años, compañera sentimental del islamista radical Amedy Coulibaly, que este viernes secuestró a una quincena de personas en un supermercado de París, y amiga de los hermanos Sarif y Chérif Kouachi, que el miércoles perpetraron la masacre en Charlie Hebdo.

Aunque las autoridades han emitido una orden de busca y captura contra la joven, los medios franceses han filtrado las sospechas de que se encontraba en Turquía en el momento de los hechos y de que desde ese país habría pasado a Siria.

Unidad nacional y movilización

Los ataques, según afirmó este sábado el primer ministro francés, Manuel Valls, golpearon algunos de los símbolos de Francia, como la libertad de expresión y la tolerancia, y la "mejor respuesta" de la ciudadanía es la unidad nacional y la movilización.

Despliegue "excepcional": francotiradores, 150 policías de civil, 56 equipos motociclistas, 24 unidades de fuerzas móviles Esas dos premisas marcan la marcha masiva convocada para este domingo en la capital francesa, que encabezará Hollande y estará secundada por numerosos dirigentes extranjeros, como la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, o el primer ministro británico, David Cameron.

La llamada "marcha republicana", en la que se espera a centenares de miles de personas, movilizará a más de 2.000 policías y 1.350 militares para garantizar la seguridad de los asistentes, un despliegue "excepcional" para una protesta de la que no hay precedentes en Francia.

Francotiradores en los tejados, 150 policías de civil para proteger a los jefes de Estado o de Gobierno, 56 equipos motociclistas o 24 unidades de fuerzas móviles dan idea de la dimensión de la cita, precedida este sábado por protestas en todo el país.

"Yo soy Charlie"

Las marchas en las principales ciudades francesas, que han transcurrido en gran parte en silencio y con mensajes de solidaridad con las víctimas como el popular "Yo soy Charlie", reflejaron, según Valls, el "grito de amor por la libertad y la tolerancia" que el Gobierno espera que se repita mañana.

"El terrorismo quiere dividirnos. La movilización de los franceses es la respuesta más bella", insistió el primer ministro, según el cual cada uno, tanto a nivel político como ciudadano, debe "asumir su responsabilidad".

La formación ultraderechista Frente Nacional (FN), que se ha sentido excluida de la marcha parisina, consideró este sábado que esa manifestación es "sectaria" y se ha visto "secuestrada por los partidos" y llamó a sus simpatizantes a no participar en esa protesta, pero sí en otras fuera de la capital.

"El rechazo a la barbarie nos concierne a todos en Francia", afirmó este sábado su presidenta, Marine Le Pen, que tomará parte este domingo en la organizada en Beaucaire, localidad del sur del país gobernada por su partido, ganador en Francia de las recientes elecciones europeas.