Una familia caminando de espaldas
Una familia caminando de espaldas. ARCHIVO

La Fundación Foessa, de Cáritas —que desde 2007 realiza la mayor encuesta privada sobre la pobreza en España abarcando a 8.800 familias— ha presentado las conclusiones del 'VII Informe sobre pobreza y exclusión social en España', que permite analizar los cambios vividos por los españoles durante la crisis. Destacan dos conclusiones, que el solamente una de cada tres personas ha conseguido escapar de la crisis y que el porcentaje de hogares afectados simultáneamente por problemas de privación material y de pobreza monetaria ha aumentado un 48% en los seis últimos años (de 2.580.000 en 2007 a 3.820.000 en 2013).

El estudio, de 700 páginas en el que han participado 90 investigadores, analiza la situación de las familias, los niveles de renta, el sistema de prestaciones y saca muchas conclusiones, entre las que cabe destacar las siguientes:

  • La población excluida en España asciende al 25,1% y afecta a 11.746.000 personas. De ellas, 5 millones se encuentran en la exclusión más severa. De los 11,7 millones de excluidos, el 77,1% sufren exclusión de empleo, el 61,7% problemas de vivienda y el 46% déficit de atención sanitaria y problemas de salud. En los últimos cuatro años se ha producido el mayor deterioro en este segmento. La población excluida ha pasado del 16,3% al 25,1%.
  • Hogares con hijos, es el perfil de los más vulnerables en este momento en España. Cuanto mayor es la familia, más afectadas se han visto. Además, la exclusión es mayor si se es niño. El 35% de los jóvenes vive en hogares excluidos. La crisis ha incrementado casi un 50% la privación material y pobreza monetaria de los hogares, pasando de 2.580.000 los que sufrían carencias en 2007 a 3.820.000 en 2013.
  • Solo el 34% de los españoles está libre de carencias. La crisis ha reducido el porcentaje de españoles que no tiene problema alguno de precariedad. Foessa valora 35 factores que determinan que una persona vive sin dificultades económicas ni carencias materiales. A tener trabajo, ellos añaden poder pagar bien la vivienda, mantenerla caldeada en invierno, tener lavadora y móvil, o comer carne o pescado cada dos días, entre los factores de bienestar. A día de hoy, solo una de cada tres personas que viven en España (34%) puede cumplir con todos estos estándares, mientras que en 2007 eran el 50%.
  • Los más favorecidos van a mejor, los desfavorecidos a peor. El coordinador del informe, Francisco Lorenzo, describía que la crisis ha sido selectiva. De hecho, el 10% más pobre ha visto bajar sus renta entre un 10 y un 12% en toda España. Mientras tanto el 10% más rico se ha mantenido con sus rentas durante la crisis o ha mejorado. Solamente en pocas Comunidades Autónomas ha bajado su renta, y cuando lo ha hecho ha sido como máximo un 5%.
  • Trabajo precario. El informe Foessa detecta que el 15% de los excluidos socialmente en España tienen trabajo. Eso da cuenta de que los empleos que se han creado en la crisis no están suficientemente remunerados, porque no permiten alcanzar los estándares de vida óptimos para salir de la pobreza.
  • Generación hipotecada. La cifra de jóvenes ni-ni (que ni estudian ni trabajan) en España alcanza, según Foessa, el 27% de la juventud.
  • Recortes que agravan la desigualdad. Al analizar las políticas de austeridad, la investigación confirma que los recortes en sanidad, educación protección social y apoyo a la dependencia presentan condiciones de acceso cada vez más restrictivas.
  • El crecimiento económico no trae equidad. Otra de las conclusiones de Foessa es la necesidad de apostar por un nuevo modelo de economía ética, porque sus datos les dicen que el mero crecimiento económico no consigue hacer disminuir las desigualdades. De hecho, aseguran que dos de cada tres excluidos lo era ya con anterioridad, cuando España vivía años de bonanza.
  • La familia, el soporte de la crisis. El informe dedica un espacio central a destacar que la solidaridad familiar resiste a pesar del impacto de la crisis debido "en buena medida, a la retirada de los mecanismos de apoyo social basadas en las políticas públicas". De este hecho les llama la atención el cambio de papel de las personas mayores, que pasan de "ser cuidados" a reforzar su papel "como cuidadores". Su apoyo al resto de la familia se ha convertido en fuente de seguridad, por factores como la pensión, la vivienda en propiedad y la conservación de las relaciones familiares.
  • Las propuestas de mejora de Cáritas: La ONG ratifica su apuesta por "reconocer la realidad" para transformarla y espera con su informe sacar del oscurantismo "el momento de severidad importante" que vive España, en palabras del secretario general, Sebastián Mora. Entre las claves de la mejora están eliminar la sobrecarga que recae sobre los hogares, desarrollar políticas de familias con recursos suficientes, considerar el gasto social como inversión social y elaborar una garantía de mínimos para conseguir que la protección social alcance los estándares básicos en todo el territorio.