Se han reunido más de 250.000 firmas para que no se lo llevaran y no fuera sacrificado y todas la protectoras de animales se pusieron en pie de guerra, pero no ha servido para nada. Excálibur, el perro de la auxiliar de enfermería contagiada de ébola, tiene las horas contadas.

Frente al domicilio de la auxiliar, vacío porque su marido también está en aislamiento preventivo, se han turnado toda la noche numerosos activistas en pro de los derechos de los animales, pero su presencia ha sido desplazada por la policía nacional y municipal, que ha acordonado la zona.

Imagino que los bomberos reventarán la cerradura y se lo llevarán Según informa a 20minutos.es Carlos Rodríguez, veterinario, presidente de Mascoteros Solidarios y comunicador en radio y televisión, hay un gran despliegue en la zona, a donde además han llegado dos dotaciones de bomberos.

También, y es "lo más preocupante" han llegado las autoridades, entre ellas Jesús Carpintero, subdirector de Recursos Agrarios de la Comunidad de Madrid, "varias personas de traje y tres personas vestidas con un mono blanco".

Han entrado al portal, al que no tienen acceso los activistas y llevaban "una estructura tipo jaula, que espero que no sea  el método que vayan a emplear para manejar la situación", dice Rodríguez, a quien Javier Limón, el marido de la paciente contagiada, le cedió la custodia del perro. 

"He hablado con ellos, les he dicho que tengo la custodia legal del perro, pero como quien oye llover", dice Rodríguez, que asegura que los activistas que se han concentrado delante del portal llevan a cabo un "movimiento pacífico, sin una acción que interrumpa por las bravas ésto".

"Imagino que los bomberos reventarán la cerradura y se lo llevarán", dice Rodríguez, que recuerda que los expertos han asegurado que "es imposible que haya un contagio con el perro".

Fuentes del partido animalista Pacma, presentes en el lugar de los hechos, denuncian que además del camión en el que iba la urna de cristal o jaula ha entrado en el portal un camión del SEVEMUR, el servicio de acogida y auxilio de animales heridos o enfermos de la Comunidad de Madrid, que "no cuenta con ningún tipo de barrera de protección ni prevención del contagio".

Pilar, una de las manifestantes que permanecen frente al portal de la calle Avenida del Pinar de Alcorcón, asegura que "esto es todo propaganda, les ha venido bien lo del ébola para desviar la atención de otros problemas como el paro o la vivienda". "Matando al perro se quiere expiar la responsabilidad del Gobierno, haciendo como si actuaran de forma contundente", añade Pilar. Otro grupo de jóvenes de unos 20 años añade con indignación que "esto es marca España: paro, matar toros y ahora perros".

Juan Carlos Martínez, portavoz de bomberos, asegura que "se debería estar actuando con camiones y equipos preparados para riesgo químico", que existen y están parados y que "deberían por lo menos estar aquí preparados".

Sí han llegado hasta el domicilio varias ambulancias, donde supuestamente irían las personas encargadas de la limpieza del piso, que para evitar posibles contagios procederán a la desinfección del inmueble.

Tras las últimos acontecimientos, los activistas presentes en las inmediaciones han iniciado una sentada frente a la entrada del aparcamiento del edificio, para impedir la entrada o salida de los vehículos de las autoridades.

Beatriz, amiga y vecina de Javier Limón, asegura que nadie ha podido ver aún al perro, al que sus dueños dejaron "con comida suficiente y la bañera llena de agua".

Según informa la agencia Europa Press, Excálibur estaría ya en el camión con la urna de cristal que ha ido a buscarle, previsiblemente para trasladarle al matadero, para cumplir la orden judicial que autoriza su sacrificio. Sin embargo, el camión aún no ha abandonado el edificio.

Otras informaciones apuntan a que el perro aún estaría en la vivienda y según declaraciones de algunos vecinos le habrían visto en el balcón del domicilio.

Tras unos momentos de tensión en los que la policía y manifestantes se han enfrentado, los agentes han comenzado a desalojar a la fuerza a los activistas que estaban sentados frente al aparcamiento del edificio. Una mujer ha tenido que ser evaluada en una ambulancia tras recibir un golpe en el hombro durante el forcejeo.

Encuesta

¿Debe sacrificarse a Excalibur, el perro de la mujer contagiada de ébola?

Sí, ha estado en contacto con el ébola y es un peligro para la salud pública.
15,87 % (1541 votos)
No, es injusto y no hay riesgo de contagio con el animal.
8,75 % (850 votos)
Debería ponerse al animal en cuarentena, hacerle pruebas y decidir después.
75,37 % (7318 votos)